—¡Y entonces se fue, sin decir... ¡Ah!..—Harper encogió los dedos de los pies y gimió cuando la lengua caliente y húmeda de David recorrió su cuello.—... ¡Sin decirme nada! ¡La muy maldita! Harper se sentía decepcionada y traicionada por su hermana. Pero al mismo tiempo le preocupaba que algo malo pudiera salir de todo esto y más sabiendo como era su hermano mayor. —Aja... El alfa estaba tan entretenido saboreando a la Omega y llenándola de besos que no le prestaba la mínima atención a sus palabras. Tenerla a su lado era una cosa que pocas veces podía disfrutar y en verdad quería hacerlo. —Y se fue a una de esas comunidades rurales. Mi pobre Olivia. ¿Cómo podrá sobrevivir en ese lugar? El satélite solo me muestra un montón de árboles... ¡Me haces cosquillas!—Soltó un chillido cuando el

