Dalia Desde que nos entregaron los resultados de ADN, mi mente no dejaba de girar. Dafne. Mi pequeña Dafne. La misma que llevé durante nueve meses en mi vientre. La misma que me fue arrebatada cruelmente. Todo este tiempo, toda mi vida… había creído que mi hija estaba muerta. Y ahora, estaba aquí. Mi pecho se oprimió con una mezcla de emociones imposibles de contener. Rabia. Dolor. Culpa. Dylan fue mi primogénito, sí, pero ella… ella era la primera. La primera vez que sentí que mi corazón rebosaba de alegría Al principio, creí que su padre la deseaba tanto como yo. Que, a pesar de todo, encontraríamos la manera de ser una familia. Pero jamás imaginé lo equivocada que estaba. Nunca pensé que Álvaro sería tan egoísta. Que sería capaz de algo tan cruel. Inventar la muerte de

