Dylan El aeropuerto estaba lleno de viajeros ansiosos por abordar sus vuelos antes de las festividades. A mi alrededor, las conversaciones se mezclaban con el sonido de las ruedas de las maletas deslizándose sobre el suelo de mármol y los anuncios constantes por los altavoces. Ajusté mi chaqueta y revisé mi reloj. Aún faltaban unos minutos para que Dafne llegara. Habíamos acordado encontrarnos en la sala de espera antes de abordar el vuelo de regreso a casa, pero, para mi sorpresa, no era ella quien apareció primero. —Tú debes ser Dylan. Levanté la vista y me encontré con una joven de cabello oscuro y largo, vestida con un suéter de lana y jeans ajustados. Su bufanda gruesa ocultaba parte de su cuello, y sus ojos, grandes y expresivos, me observaban con un aire de curiosidad y confianz

