Cristián Era un día lluvioso, estaba helado el clima y por ello debí encender el calefactor. Estaba tranquilamente preparando la cena. Había trabajado prácticamente toda la semana y esta era mi noche libre. No tenía otra que hacer más que quedarme en casa mirando películas y comiendo. Extrañaba demasiado mi maratón de películas con mi bella Lu. Había sido complicado a acostumbrarme a la soledad, pero no tenía opción. Salí de mis pensamientos cuando alguien tocó el timbre de mi departamento. Me extraño porque no tengo amigos en esta ciudad y nadie tendría porque visitarme. Ni siquiera le he prestado atención a las mujeres que me invitan a salir en el hospital. Creí que estaba soñando cuando al abrir la puerta la ví a ella. Su cabello largo y liso, a la altura de su cadera está húmedo,

