Los últimos meses hemos estado muy bien con Max. Volví a la facultad, aunque eso no significa que deje de cantar, es lo que más me gusta en el mundo. Tengo una doble vida por el día soy Ana, hago lo correcto, soy bien portada, casi la niña perfecta y por las noches me libero como Lucía , me visto como quiero, canto y bailo sin restricciones. Soy las dos y no soy ninguna. Estaba en el carro con Max. Él me deja en la universidad todos los días y también me recoge. Casi todos los días está pegado a mí alega que desea cuidarme. —Vamos a nuestro lugar — Me propone, él se refiere a un lugar secreto en la universidad en en el cual me besa sin que los demás nos miren. Aún recuerdo la situación del tatuaje. Me enfade demasiado, pero no tardé en perdonarlo. —Me encantaría amor, pero tengo clase

