Ana y Lucía han quedado en el pasado, ahora no soy ninguna de ellas o más bien soy las dos fusionadas en un mismo cuerpo. Conozco los puntos débiles de mis enemigos tengo la información con la que solo contaba Ana y poseo la fuerza y astucia de Lucia. Soy las dos, pero al mismo tiempo no soy ninguna porque ellas tenían prioridades diferentes. Para Ana lo más importante era su familia y Maximiliano y para Lucia su mundo entero era Cristián Cifuentes. Sin embargo, lo único que a mí me interesa en el mundo es acabar con quienes me lastimaron; principalmente, con Maximiliano Beltrán, él no tiene idea con quién se ha metido, ya no soy la misma niña ingenua de antes. Maximiliano destruyó mi vida y mi fe en la bondad del mundo, pero Cristián destrozó por completo mi corazón. Me llevo al cielo

