Las primeras dos semanas Phil y Grandote trabajaron duro temprano en las mañanas y hasta que el sol permitía. Descansaban y tomaban siesta durante las largas horas del mediodía y regresaban a la faena en cuanto el sol daba entrada al viento, descendiendo y despareciendo en el horizonte. Algunos de los chicos mayores se apersonaron para ayudar con la construcción. Phil les explicó que no tenía modo de pagarles por la ayuda, así que algunos regresaron a sus tareas rutinarias o simplemente se quedaron ahí, viendo el progreso de tan extraña edificación. Solo unos cuantos decidieron no tener algo mejor que hacer y ofrecieron trabajar gratis. Así, con la asistencia extra se hicieron las cosas más fáciles para Grandote y Phil durante las tareas iniciales. Una vez que se requería mejor entendimien

