-Es interesante esto de actuar como humano -comentó el ángel. -¿A qué te refieres? -A esto, antes solo me había materializado, nunca había tomado un cuerpo humano. No sabía lo que era respirar, cansarme, ¡comer! En el cielo comemos, claro está, pero no es lo mismo y tú lo sabes. -¿Te convertirías en humano? Gabriel largó una carcajada. -¿Me imaginas a mí como un ángel caído? -¿La verdad? No. -¿Lo ves? Sería imposible. -Imposible es una palabra muy grande, hermano, y tú lo sabes. Gabriel se detuvo y miró a Junier con gesto divertido. -Para Dios nada es imposible. Junier sonrió confundido, su hermano estaba actuando muy raro. -Me voy, hay muchas cosas que hacer, se vienen días muy extraños, espero que Dios se arrepienta de este sacrificio tal como lo hizo con Abraham y

