El nerviosismo y la emoción se apodera de ella, la sonrisa y la mirada ansiosa, mirando el camino, imaginando el momento de llegar y ver a su padre. ─¿Puedes detenerte aquí?. ─dice y se baja en una especie de mercadito. ─pasate adelante, ya llegamos. ─dice. ─Se acerca a una señora y la abraza con fuerza. Señala a un lugar, donde hay un hombre, cabello oscuro, alto para ella, arreglando un ramo de tulipanes lila con nostalgia, en cuanto ella toca su hombro, el hombre se voltea y la abraza con fuerza, entregando los tulipanes. Alejandro logra reconocer a la madre de Evelyn en cuanto se acerca a ella, ya que la reconoce de la última vez que estuvo en su departamento. Solo basta ver la manera en la que ella se refugia en ese abrazo para saber qué se trata de su padre. Después de un par de

