─Ven, vamos dentro. ─dice el padre de Evelyn al ver que no hay manera de que se incluya a la escandalosa celebración. Él lo sigue a vista de todos, Evelyn sonrie y golpea sutilmente el brazo de Christian, para que él también lo vea. ─Es realmente alto, en comparación de tu padre. ─dice con gracia. ─No creí que entraría a la casa, parecía estar... incómodo. ─se lamenta. ─Eres la única que no se da cuenta que el esta perdido por ti, si no ¿porque habría dejado toda su agenda ocupada para traerte aquí? ─creía que lo había hecho solo por amabilidad. ─ella aún se niega a creer que el sienta algo real por ella. ─Hay amiga, realmente eres ingenua, ese hombre está enamorado de ti. Que no lo hayas notado después de la noche que salimos, lo entiendo. ¿Pero, enserio no lo has notado?. ─No. ─da

