Mi correo suena con la alarma. He mandado más de mil solicitudes de empleo. El verano solo está a una semana y yo aún no tengo el dinero para la matricula. Recibí aceptaciones de toda la Ivy League, además de que la universidad de Boston también esta interesada. Pero en cada una de ella, debo pagar la matricula. Los correos basura se arremolinan en mi cuenta de G-mail. He pasado casi dos meses tratando de buscar un trabajo decente. En un mes salen los resultados de la universidad. Y sobre todo, los listados. Mis profesores me animaron a hacer el examen de la Ivy League, en donde solicite plaza en pre-medicina de Harvard. El problema: no tengo dinero. Si hubiera hecho caso de todos esos consejos y regaños por parte de mis profesores, ahora mismo estaría con una beca. Y no esta

