No he resuelto nada. Mis profesores me han dicho que necesito elegir una universidad, pero... ¿cómo eliges algo que posiblemente no asistas y no tengas el dinero para ello? Ha paso un maldito año y no he podido hacer absolutamente nada. Tengo diecisiete. Jodidos y malditos diecisiete. Y definitivamente odio la clase de gimnasia. —¡CORRAN MÁS!—La muestra de la misma nos grita. Todas estamos cansadas, sudorosas y con sed. —Jen, harás algo yo lo sé—Cloe intenta alegrarme—. Si quieres dinero, yo puedo prestarte. Niego con la cabeza. —Ya me hiciste un cambio de look, no quiero que también me pagues la universidad. Cloe hace una mueca. Solo nos hace falta una vuelta, y podremos descans

