Lo que veo es surrealista. La mitad del closet está lleno de ropa que al parecer es de mi talla y la otra mitad tiene ropa para Dank. Todo se hace abrumador y miles de preguntas se estrellan en mi mente. ¿Cuándo compro todo esto? ¿Cuánto costo? ¿Cuánto tiempo se supone que esteremos fuera? No me doy cuenta de que un ataque de pánico me azota, hasta que Dank me tiene en sus brazos y me dice que respire lento, que este tranquila, y miles de cosas que no logro captar. -¿Qué es todo esto? -pregunto con voz temblorosa señalando todo lo que vi. -Ah, eso. Pensé que era algo grave. -¡Es algo grave para mí, Dank! -digo exaltada por todo el asunto. -Tranquila, no hay que exaltarnos, una pregunta a la vez -pide, mientras nos levanta del suelo. Lo cual me percato hasta ahora. -Bien, primera p

