Comienzo a despertar cuando siento el sol pegando directo a mis ojos, al abrirlos lo primero que veo a mi lado es la espalda desnuda de alguien, me sentía fatal, con un horrible dolor de cabeza y no tenía ni la más mínima idea de qué día era ni de dónde me encontraba, ni con quién. Volví a cerrar los ojos para tratar de tranquilizarme porque estaba a punto de empezar a gritar de pánico, porque mi cuerpo no me respondía, estaba demasiado pesado y dolorido, entonces lo primero que se me viene a la mente es el tatuaje que acababa de ver en el omoplato derecho de la persona que estaba junto a mí. Ya había visto ese tatuaje antes, era redondo con diferentes formas tribales dentro, mi cabeza no podía dar con su dueño cuando caigo en la cuenta de que estaba desnuda, no sé cómo no me había dado

