Durante el viaje en metro le di vueltas a la conversación que había tenido con Serena, de las dos opciones a las que habíamos arribado no me convencía mucho la idea de hablar primero con Liam, ya que no podía llegar a imaginarme su reacción, así que decidí que iba a ser algo solo mío y después se lo comunicaría a él en caso de que decidiera continuar con el embarazo. Llego a casa y cuando entro puedo ver a mi mamá parada en la puerta de la cocina mirándome como si fuera una criminal, con algo en la mano que no lograba distinguir que era. —Eres una maldita zorra — grita acercándose a mí y en ese momento me doy cuenta de qué era lo que sostenía en su mano, la prueba de embarazo — esto era lo único que nos faltaba, una boca más para alimentar — grita y me da una bofetada. No podía creer qu

