POV LIAM Esa noche decidí volver temprano a casa, para mi sorpresa había una calma que no era habitual por ser viernes, había hecho un turno de más de casi veinte horas en el hospital y estaba famélico, fui a la cocina a ver que encontraba para comer. Cuando estaba sentado devorando una porción de pizza que había calentado siento los tacones de mi madre acercándose, aguardo a que me salude con su clásico “hola cariño” cuando siento una fuerte palmada en mi nuca. Mi madre me había abofeteado por detrás. —Ay!!! — me quejo —¿Es que tú te has vuelto estúpido? No te quejes que te mereces algo peor — estaba enojada, muy enojada. —¿Qué es lo que he hecho ahora? — pregunto sin entender nada. —¿De verdad no recuerdas que día es hoy? — inquiere aún más enojada que antes. —Que yo sepa lo único

