| MARK | —Pregunta— dice Darren, finalmente rompiendo el silencio. Estamos en su auto, casi llegando a casa, y yo estoy en el asiento del pasajero mirando por la ventana mientras los arboles pasan volando. —¿si?— —¿Vamos a fingir que no te atrape besándote con Melissa?— —Si— le digo. Después de que abrió la puerta, Melissa corrió. Ella no camino, ella no se apresuro. Ella corrió hacia adentro para alejarse de mi. Para cuado volví a entrar, ella ya se había ido y Briana me daba miradas raras. Y luego tuve que repetirlo una y otra vez hasta que Darren finalmente decidió que era hora de irse. La suavidad de sus labios se combino con la forma brutal en que me devolvió el beso. Sus manos en mi cabello, lo suficientemente fuerte como para traer lágrimas a mis ojos, la forma en que me agarró

