Estoy tan llena que siento que reventaré en cualquier momento. Necesito ir al baño urgente, porque las náuseas están presentes, y por más que intente disimularlas, ya no puedo más. —Necesito ir al baño… —digo con una sonrisa bastante forzada. Todos los notan, excepto mi hijo. Andrew me pregunta si me siento bien y asiento, pero sé que no me ha creído. Isabella se coloca de pie también y se posiciona a mi lado. —Te acompaño —dice con una dulce sonrisa. Asiento y ambas comenzamos a caminar. En este caso la sigo, porque desconozco dónde quedan los baños aquí. Cuando estamos en el corredor, ella me toma del brazo como si fuéramos las mejores amigas y me habla. —Puedes vomitar tranquila… —se ríe y yo la veo sorprendida—. Cuando Will comió por primera vez este menú, tuvo que tragar a juro, o

