El viernes ha llegado, y ya estamos en la ciudad de Nueva York. Anoche, estuve hasta tarde preparando nuestras maletas. Como toda mujer, terminé llenando dos, como si me fuese por varios meses. Andrew no me dijo nada, y ni que lo haga. Para toda mujer, nunca son suficientes Outfits. Nos despertamos bien temprano, y los tres salimos al aeropuerto. Cabe destacar, que nunca había viajado en un jet privado con mi Andrés y haber vivido la experiencia con mi hijo, fue una de las mejores. Ahora, nos encontramos en un lujoso hotel hospedándonos, ya que le dejé muy claro a Andrew, que no me quedaría a vivir estos días, en la casa que compartió por muchos años con Celine. No por celos, ni por querer ser borde. Es simplemente respeto por mí, y por mi hijo. Aunque Andrew, no lo vio como opción, ni s

