Estaba muy confundida. Podía ver por la pequeña ventana cómo comenzaba a llover lentamente y hacía muchísimo frío, por eso Freddy encendió la pequeña fogata. —¿Qué es este lugar, Freddy?— pregunté mientras nos acercábamos al fuego y nos sentábamos. —Desde que te fuiste, no he dejado de venir aquí—dijo Freddy mirando el fuego. —En este lugar recuerdo tu aroma y tu piel. Fue donde te dije que te amaba y donde hicimos el amor. —Así es, lo recuerdo —murmuré, recordando esos momentos. —Pasaba días y noches aquí, por eso construí este pequeño refugio—continuó Freddy.—Sé que Jhon puede darte mansiones, carros y viajes, cosas que yo jamás podría. Pero él nunca podrá amarte como yo, Aisa. —Si me amas tanto, ¿por qué me dejaste, Freddy? ¿Por qué rompiste mi corazón. cuando estuve secuestrada y

