72 Aún no daba credibilidad a la manera como se estaban desarrollando las cosas: Carrie, después de su segunda cerveza y de una sesión de apasionados besos, estaba lejos de entender el resultado de su visita al bungaló de Michael. Suponía haber venido a tenderle una trampa, la cual terminaría metiendo al apuesto norteamericano en grandes problemas ante las autoridades; pero había terminado aceptándole sus disculpas, perdonándolo, besándolo y dispuesta a ser llevada a la cama. No solo el mundo, sino también la vida, parecían dar muchas vueltas y ahora especialmente la suya. Ya no sabía cómo iría a terminar todo; su aventura con Michael, su relación con Santiago y mucho menos su trabajo como profesora de inglés, pero si las cosas en su vida iban a continuar presentándose de

