73 Santiago y Penélope no tuvieron suerte en la casa de Fabio. La madre del expresivo muchacho los atendió amablemente, les ofreció sendos vasos de limonada fría y les informó acerca del paradero de Fabio: >, se fue a acompañarlo a recoger un equipo de sonido que alquiló por allá para un evento>>. –Nosotros, cuales detectives de serie de televisión y Fabio por allá en otras vueltas –comentó Santiago cuando abandonaron la casa de su amigo. –Bueno, mi nene lindo, ¿y ahora qué hacemos? –No sé, pequeña… ¿Quieres arriesgarte en ir hasta Arenas Blancas? –Pues vamos. Creo que simplemente deberíamos preguntar por tu gringuita en portería y cuando ella nos haga seguir o salga a vernos le decimos que tenga cuidado. –¿Hasta cuándo le vas a dec

