84 La sorpresa de Santiago se dio justo al llegar al malecón de El Rodadero: en lugar de encontrarse con una reunión de solo hombres, como había sido la costumbre durante los últimos días, se encontró también con la presencia de Penélope y de Jennifer, quienes compartían al lado de Fabio, Alan y Fercho. –¡Viejo Santi! –exclamó Fabio estrechándole la mano a la manera como los jóvenes acostumbraban. –¡Llegó el que faltaba! –fueron las palabras de Alan antes de saludarlo. Sin embargo, y a pesar de corresponder el saludo de sus amigos, su mirada y su atención se centraron en el rostro de Penélope, quien a su vez no paraba de mirarlo. –Bueno, nosotras como que los dejamos –dijo Jennifer, mientras agarraba a Penélope por el brazo en un claro intento de alej

