Al enterrar el filo de la cuchilla en mi brazo el dolor que sentí fue demasiado pero aun así no me rendí y seguí presionando hasta que un chorro de sangre salpicó la alfombra de mi habitación. Solté el arma con la que acababa de cometer ese error que nunca habría hecho antes de esto. Nunca me había sentido tan vulnerable y rota en toda mi vida, y ahora entiendo esas ganas de terminar con todo ese peso que encarcela tu corazón. Recosté la cabeza en la cama y espere que todo pasara rápido, pero era todo tan lento que estaba pensando en apurar el procedimiento, como dicen por ahí el s******o solo es un camino más corto hacia el mismo fin, pero yo caí en el fin mucho antes de todo esto y no me había dado cuenta, ahora sí y pegó duro. Cerré los ojos, estaba pensando mucho, no es así como ima

