CAPÍTULO 13

2130 Palabras
Por la cabra que parió a Mortimer. Si había algo peor que despertarse al lado de un chico hecha todo un desastre y con el brazo todo babeado, era despertarse al lado de un chico hecha todo un desastre, con el brazo todo babeado y sin pantalones puestos. Ya se podían imaginar qué cabra maldita me los había arrancado mientras dormía. Lo malo de todo el asunto (o más bien, lo malo de lo malo de todo el asunto), era que si intentaba escaparme de los brazos de Luke cautelosamente, él me atraía más a su cuerpo, y si lo hacía bruscamente, Luke se despertaba. Había vivido la experiencia la noche anterior cuando quince minutos después de irnos a dormir, me entraron ganas de ir al baño. Qué horror. ¿Por qué ese chico tenía la costumbre de dormir conmigo en mi cama? -¡Chicos, a desayunar!- exclamó la voz de Ashton cerca de la habitación. Oh genial, era lo último que me faltaba. Y es que sabía y recordaba que los chicos ya me habían visto en ropa interior (no quería recordarlo, pero me vi obligada a hacerlo), pero ninguno me había visto en mis calzones de Batman hasta entonces, y sinceramente no quería que lo hicieran jamás. Tenían murciélagos por toda la parte de atrás y la insignia de Batman por la parte de adelante. Qué vergüenza. La puerta se abrió dejando a la vista a Ashton con una de sus famosas cintas en la cabeza (esta vez era de color azul, sinceramente no sabía cuántas de esas tenía). Lo único que deseaba en ese instante era que la cinta se cayera encima de sus ojos o que viniera alguna clase de alíen y lo dejara ciego de por vida. Cualquiera de las dos funcionaba para mí. Sin embargo, y a pesar de todos mis ruegos acerca de que el chico perdiera sus ojos, Ashton me vio en mi ropa interior de Batman edición limitada que había comprado unos meses atrás junto a mi sostén de Superman. Me odiaba internamente por haberme comprado esas cosas. -¿Pero qué...?- sus labios dejaron escapar un susurro y formaron una sonrisa divertida. Sí... desgraciadamente no quedó ciego antes de entrar a la habitación. ¿Por qué maldición no le había clavado un cuchillo en los ojos antes de poder entrar por completo? Tenía que mantener uno en mi colchón más a menudo. Finalmente, y con las mejillas ardiéndome de la rabia, posé mi mirada en Ashton y pude notar su sonrisa pícara a la vez que cerraba la puerta detrás de su espalda, viéndome tan fijamente que hasta parecía transmitirme con sus ojos todos los planes malévolos que tenía con respecto a verme en ropa interior. Ashton Violador Irwin. Pervertido. -Vete- murmuré entre dientes. Él negó con la cabeza y por primera vez me dieron ganas de aventarle una pelota de boliche a la cabeza. Medio segundo después sacó su celular de su bolsillo, haciéndome entrar, bueno, un poco en pánico. «Ni lo pienses, Irwin, ni que se te pase por la cabeza sacarme una foto. Lo haces y te castro, TE CASTRO, te quito lo que llamas pene y te corto las bolas, Ashton, lo hago, maldito desgraciado violador, no me tientes» Digamos que mis pensamientos no eran muy dulces en ese instante y no planeaban serlo por un largo tiempo. Él me miró extrañado dejando su teléfono a un lado y viéndome fijamente a la cara. Me podía imaginar la cara de psicópata que tenía en ese momento. -¿Qué?- preguntó él por lo bajo haciendo una mueca confundida. Suspiré. «Él no puede leer tus pensamientos, Dylan, tienes que ser más astuta y decirle algo» -No- articulé con mis labios sin querer alzar la voz para no despertar a Luke. Oh, sí, había dicho tanto. -Sí- asintió él sonriendo emocionado mientras me apuntaba nuevamente con la cámara de su celular. Muerte infinita a Ashton Fletcher Irwin, más le valía cavar su propia tumba porque no me ensuciaría las manos con tierra. -Ashton- susurré molesta. Él me miró por encima de su teléfono y volcó los ojos, guardándolo. -Bien- suspiró él-. Sacaré unos pantalones de tu maleta. Asentí, estando de acuerdo con él. Lo vi acercarse a mi maleta y abrirla en silencio, para luego rebuscar entre mis cosas algo que me pudiera poner encima antes de que Luke despertara. Sus ojos se agrandaron a la vez que sacaba una prenda de mi maleta y la alzaba, observándola impresionado. ¡Maldita sea! ¡El vestido de cabaret! -Pero qué tenemos aquí- murmuró divertido él acercándose a mí con la prenda en las manos. Fruncí el ceño, y le arrebaté el vestido de las manos antes de esconderlo por debajo del colchón. -Ya basta- articulé-. Ve por mis pantalones. -Ya, ya- sonrió divertido él mientras abría nuevamente la maleta y sacaba mis jeans desgastados de ahí. Se acercó a los pies de la cama y sentí sus manos en mis tobillos. Mi única reacción fue golpearlo con mi pie en la cara. -¿Pero qué...?- susurró él aguantando las ganas de gritar. Lo miré con una mueca de "perdón". Él sacudió su cabeza y alzó los pantalones en sus manos para aclararme que solamente quería ponérmelos. Oh, viéndolo desde ese punto de vista Ashton dejaba de ser un violador. Me puso los pantalones lentamente, para no hacer un movimiento brusco que despertara a Luke. Subió por mis muslos suavemente, a la vez que sentía un cosquilleo por su toque. Oh, maldita sea, cuánto detestaba las hormonas. Sentí sus manos cerca de mis caderas, arreglando el borde del pantalones, y luego las juntó en el punto de enfrente para cerrarme la cremallera y el botón. Terminaría teniendo un orgasmo si no paraba ahí mismo. -Listo- avisó él. Yo dejé escapar todo el aire retenido-. Puedes salir. Se podría decir que el golpe que le di en la cara Luke habría despertado a cualquiera. -¿Qué sucede?- dijo distraído, pestañeando reiteradas veces y viéndome adormilado. -El desayuno está listo- Ashton respondió por mí-. Y más te vale que vayas rápido amenos que quieras que Mike se coma todas las tortillas. -¡No se atrevería!- exclamó abriendo los ojos y saliendo rápidamente del cuarto. Suspiré sentándome en la cama y queriendo morir por dentro. Ashton. Me. Había. Visto. En. Ropa. Interior. De. Batman. Parecía ir recolectando razones para suicidarme. -¿Estás bien?- me sonrió. -Sí- asentí con la cabeza gacha. Cerré ambos ojos por unos segundos antes de abrirlos y dirigir mi mirada a Ashton-. Gracias. -No hay problema- se encogió de hombros él-. De todas formas fue divertido. -¿Divertido?- bufé arqueando ambas cejas son sarcasmo. Él sonrió acercándose a mí y apoyando ambas manos a los lados de mi cuerpo sobre el colchón. -Divertido- respondió. Sentí cómo se me iba el aire. Me sonrió una vez más, tiró de un mechón de mi cabello y se fue por el mismo camino que Luke. Hormonas, hormonas, hormonas, Ashton, hormonas. -¡Dylan!- exclamó la voz de Andy entrando a mi habitación. Me sonrió traviesa-. ¡Dylan, Dylan, Dylan!- parecía alguna clase de chica loca que se había sobrepasado con el azúcar- ¡Adivina qué dijeron mis padres sobre quedarme una noche más! Oh... cierto, había olvidado eso. Luego de todo lo que había pasado ayer, acabé pasando la tarde con Mortimer, mientras Calum y Luke hacían vídeos, y Mike junto a Ashton tenían encerrada a Andy en la habitación. ¿Sabían que se le podía hacer la manicura a una cabra? Yo no, tal vez fue una de las razones por las cuales se vengó conmigo y me quitó los pantalones. Después de eso, los siete (recuerden a Mortimer, la cabra maldita comedora de pantalones con pezuñas de ensueño) nos acomodamos en la sala de estar a ver películas (vimos películas de terror, cosa que odio pero al parecer sería por mayoría). Y cuando se hizo tarde, Andy le pidió permiso a sus padres para quedarse a dormir. Mike le prestó algo de ropa y ella terminó durmiendo en el cuarto de Luke mientras que el rubio, bueno, ya saben, se quedó durmiendo conmigo. Linda historia, lo sé, lo sé, debería hacerse una película: cómo Andy se quedó a dormir en la casa de cuatro dementes y su mejor amiga tenía pesadillas por la película. Sería un título un tanto largo, pero podía funcionar. -¿Te quedarás una noche más? ¡Qué bueno!- le sonreí levantándome a abrazarla. -Sí. Solamente tengo que ir a por mis cosas a mi casa y volver, no es tanto. -¿Te acompaño?- le pregunté. -¡Oh! No te preocupes, Mike irá conmigo- respondió sonriente. Arqueé una ceja. -Así que Mike, ¿eh?- dije pícara codeándola. Ella me fulminó con la mirada. -Eres una pesada- espetó antes de irse de mi habitación. -¡Y tú aún así me amas!- exclamé divertida luego de perderla de vista por el pasillo. Sonreí para mis adentros y suspiré, inhalando luego al sentir un curioso olor. TORTILLAS. -¡Miren quién está ahí!- exclamó Calum cuando entré a la cocina. Le saqué la lengua-. Hola, dormilona. -¿Qué hay para desayunar?- pregunté acercándome al mesón ansiosamente. Mis ojos se abrieron con sorpresa al ver que quedaba una tortilla-. ¡Uh! ¡Mía! -Hey- se quejaron Mike y Luke al mismo tiempo. Me encogí de hombros al mismo que tiempo que me comía la tortilla. -Era la última- dijo Luke haciendo un puchero. -Sí. Era- enfaticé. Ellos se rieron poniendo los ojos en blanco y yo me limité a sonreír ganadora por haberme comida la última tortilla. -Mike, ¿vamos?- sonrió Andy entrando por la puerta de la cocina. Michael asintió levantándose de su asiento y dejando lo que quedaba de su tortilla encima de su plato. Wow. -Um, Mike, ¿no te comerás lo que queda?- le preguntó Calum frunciendo el ceño. -Oh, no, se los doy- respondió distraído saliendo de la cocina junto a Andy y yéndose en dirección a la casa de mi mejor amiga. Luke, Calum y yo nos vimos con una sonrisa en la cara. -Es mía- dijo inmediatamente Luke tomando el plato de Michael y comiéndose la tortilla de lo más rápido. Calum y yo nos reímos. -¿Te das cuenta de que empiezan a pasar más tiempo juntos?- me preguntó el moreno bajando y alzando las cejas. Sonreí cortamente. -Quizá a Andy le empieza a interesar a Mike- mascullé. Él asintió dándome la razón-. De todas formas, ¿dónde está Ashton? -¿Ashton? Dijo que saldría un momento- me respondió antes de darle un trago a su vaso de jugo. -Ya- asentí. ¿Y a qué habría ido? «Probablemente pensó en ti y prefirió irse para no provocarte un orgasmo tan sólo con su presencia» Cállate. -Dijo que tenía que conversar con la vecina de al lado- mencionó Luke con un poco de tortilla en su boca. -¿Mireia?- cuestioné confundida haciendo una mueca. -No. Naty- me corrigió Cal. Asentí sirviéndome un vaso de jugo de naranja-. Mireia es lesbiana. Recuerdo haberla visto con una ex mía besarse en la entrada del departamento. Escupí todo mi jugo ante esa confesión. ¿QUÉ? -Qué dama eres, Dylan- se rió Luke al ver el desastre sobre el mesón. Hice una mueca antes de ponerme a limpiar con una servilleta y un paño-. Me pregunto de qué estará hablando Ashton con Naty en este instante. El ruido de la puerta de entrada nos interrumpió. Uh, de acuerdo, ese había sido un golpe fuerte. Los chicos y yo nos vimos confundidos y salimos de la cocina a la sala de estar, encontrándonos con un Ashton enfadado. Adiós hoyuelos. -¿Qué pasó, hermano, estás bien?- le preguntó de inmediato Calum acercándose a él. Ashton hizo un movimiento brusco deshaciéndose del buen gesto de Calum. El moreno frunció el ceño. -Déjenme en paz- suspiró con frustración sentándose en el sillón. -Ash, ¿qué ocurre?- le preguntó preocupado Luke intentando posar una mano en su hombro para tranquilizarlo. Ashton volteó a verlo molesto, haciendo que el rubio quitara la mano de inmediato. -¿Pueden... sólo... irse?- dijo bruscamente él. Escondió su rostro entre las manos-. No necesito que se preocupen por mí ahora, ¿de acuerdo? Los chicos se vieron entre sí un tanto asustados. -De acuerdo- aceptaron de mala gana yéndose por el pasillo, dejándome sola junto a Ashton en la sala de estar. Lo vi fijamente. -¿Puedes irte, Dylan? Por favor- murmuró él sin dejar de ocultar su rostro. Suspiré confundida entre si debía irme o no-. Estaré bien. Llevé una mano mía a su cabello. -Pero ahora no lo estás.
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