Ese fue el detonante de incesantes preguntas, no solo hacia mí, sino al periodista que tenía información que los demás desconocían. No sabía qué hacer para calmar la confusión en mi jardín. Las preguntas sobre mi matrimonio terminaron. Se enfocaron en preguntar sobre Drake, si le fui infiel, si mi esposo lo sabía y si Stella regresaría a la mansión. Mi deseo de abrir un hoyo y enterrarme como las tortugas seguía latente. Comenzaba a hiperventilarme cuando observé a Katlyn mirarme de forma profunda. Noté el evidente miedo en su mirada, junto a una buena dosis de angustia. Los guardias elevaron sus manos para empujar a las personas que intentaban llegar al podio, mientras todos se calmaban. Teníamos más guardias de los que nos protegían. En un intento por aplacarlos, le dije a Katlyn que se

