SAMUEL ―Vamos, debemos hacerlo ―le digo suplicante, en cuanto mis palabras salieron de mi boca él se negó rotundamente, y no ha querido ceder. ―He dicho que no ―dice de nuevo, ya un poco irritado por mi insistencia. ―Iré contigo o sin ti ―me levanto de la silla para ir a tomar mi mochila que está a un costado de la cama. ―No ―dice y cuando estoy por llegar a mi objetivo Zander hace que se aleje de mí, apareciendo a su costado de la cama, en donde está acostado muy cómodo. ―Bien, sin mochila ―digo molesto por su acción, mirándolo mal mientras voy hacia la puerta para salir. ―Sam ―me llama pero no me detengo, si él no quiere ayudarme lo haré solo―, es peligroso. No respondo a su comentario. Pues claro que es peligroso, se trata de un maldito hombre que se cree un dios griego y no sé

