*Haze* Cuanto más nos acercamos al territorio de su antigua manada, más evidente es lo nerviosa y asustada que está. No me imaginaba lo aterrador que podría ser para ella volver aquí. Extiendo mi mano a través del coche y tomo la suya. Comienzo a frotar sus nudillos con mi pulgar, tratando de calmarla, tratando de hacer cualquier cosa para aliviar lo que pueda estar sintiendo en este momento. —¿Por qué estás tan asustada? —le pregunto, a medias sin esperar una respuesta. No me ha dicho nada desde que nos detuvimos. —Esta manada creyó que un lobo solitario mató a mi mamá. También pueden tener información sobre qué y quién soy. Si soy tan especial y significo tanto para el mundo, entonces ¿por qué no vinieron a buscarme? ¿Por qué dejaron que él me llevara y se fuera? Realmente no debo ser

