*Ember* Lo miro a los ojos y veo cómo se vuelven del azul brillante que conozco como los ojos de Blaze. La mirada que me devuelve es de miedo. —Lo siento, amor, no pude detenerlo —Lleva su mano a mi rostro y aparta un mechón de cabello que no había notado que se había soltado—. Espero que no te haya asustado. —Está bien. Al principio me asustó un poco. Pero supongo que yo los asusté a ambos primero —Bajo la mirada, me siento avergonzada de mí misma, sin saber realmente por qué. Solo quiero mantenerlos a salvo. Blaze se inclina y me abraza. —Resolveremos esto, no te preocupes —me dice al oído. Me suelta y salimos del coche. Al acercarnos a la puerta principal de la casa de la manada, nos recibe Kathy. Recuerdo a Kathy, era una de mis amigas antes de que papá me mantuviera encerrada. Tam

