76 No pasaba un día en el que Giovanni Armerini consiguiese no pensar en aquellas fotos que había visto en el álbum, es decir aquellas en que estaba de niño como protagonista junto a otro chaval de su edad. Cada vez que pensaba en ello intentaba comprender quién era aquel niño que jugaba, bromeaba y corría con él, y cada vez que lo hacía no se le ocurría nada. No se acordaba. Además, cuando pasaba delante de la foto de la habitación, aquella en que estaba retratado él de adulto junto con dos personas, también adultas, pero distanciadas entre ellos por una generación, se bloqueaba y quedaba confundido. Estaba mal, incómodo, viendo que no recordaba nada de su pasado. Con el pasar de los días, ahora ya conseguía volver a casa cuando salía a dar un paseo o para hacer unos recados, pero er

