Después de ese caótico primer día, me quedé hasta tarde en la biblioteca leyendo cualquier libro que fuese capaz de cautivar mi atención, normalmente solía leer libros esotéricos o algo oscuros ya que a veces mi abuela me comentaba sus experiencias de pequeña y me dio algo de curiosidad y quise saber más de esas cosas, ella era igual que yo y es la única que puede comprenderme por completo hasta el momento ya que mi madre es una persona común y corriente, pero yo no…
Mientras estaba leyendo uno de los libros sentí unos pasos detrás de mí, pero no les preste atención ya que puede ser cualquier persona, ya que aún había uno que otros estudiantes aquí también, sentí que alguien se sentó en la silla frente a mi haciéndome subir la mirada por un segundo y al ver quien era deje caer mi libro.
Hola otra vez - dijo este sonriendo frente a mí mientras agitaba su mano en señal de saludo-
Ni siquiera le contesté y solo seguí leyendo mi libro realmente me estás viendo o está tratando de pedirme lo que sea que me vaya a pedir este tipo es tan irritante
Vaya veo que te gustan los libros algo particulares y diferentes - miraba la portada de mi libro Supongo que ya había leído el título ya que estaba leyendo algunas leyendas wiccas-
Sin responderle todavía volví a meter la mirada dentro de mi libro para continuar con lo que estaba haciendo esto realmente me desconcentra mucho no entiendo porque ahora su mayor interés soy yo solamente soy una estudiante totalmente normal haciendo sus deberes y sus intereses personales
Veo que no eres de mucho hablar yo tampoco en realidad solo hablar solo con algunas qué otras personas -sonrió riendo un poco nervioso mientras rasco un poco su cabeza por unos instantes, dice no hablar con todos y habla con todo el Instituto a la vez- leer ese tipo de libros trae muchos conocimientos incluso tienden a ser más interesantes que otros claro no todas las personas los leen …está bien ser así de diferente - en ese entonces subí mirada hacia el alzando una de mis cejas mirándolo algo intrigada-
¿Ah sí? tú crees? - le respondí de una manera seca y sarcástica a lo que él se sorprendió, yo no voy a hacer una más de esa chica que solamente con verlo se derrite ante el yo no, ni siquiera me importa lo que haga o deje de hacer- ¿supongo que es por algunos de esos conocimientos vienes a mí o tienes algo que preguntarme? - dicho esto su mirada pasó a ser un poco más seria y suspiro de forma pesada acomodándose un poco más en su asiento-
Lo siento no quería incomodarte, pero en realidad si tengo una pequeña duda …quería saber sí en realidad quieres … - ¿quiero que según él? - ser mi amiga - lo que me había dicho me había dejado totalmente atónita realmente me está preguntando esta estupidez? -
¿Qué? - dije irritada mientras lo miraba a los ojos haciendo qué el bajara su mirada agachando un poco su cabeza- si …es que me gustaría realmente aprender algunas cosas de esas y creo que también …no lo sé te gustaría tener algunos amigos también? - la gota que reboso el último vaso que quedaba dentro de mi conciencia-
Oye …te diré algunas cosas espero que tú no te ofendas - me levanté de manera brusca arrastrando un poco las sillas de atrás colocando mis manos sobre la mesa- en primer lugar, si quieres saber algo tienes una extensa gama aquí en la biblioteca que creo que puedes leer tú solo, y en segundo lugar no, no necesito amigos no necesito ninguna compañía absoluta- proseguí a tomar mi libro para mudarme de mesa, pero él también se levantó hacia mí siguiéndome tomándome del antebrazo-
Lo siento realmente no quería ofenderte o algo así solo quería ser un poco amigable contigo ya que te noto un poco sola - se notaba que estaba un poco decepcionado, pero aun así eso no me llevó a bajar mi guardia-
No necesito y no quiero que seas amigable conmigo sola estoy muy bien gracias, no necesitas preocuparte por mí - me solté de su agarré y me cambié a una mesa más adelante continuando mi libro, sentí que está detrás de mí soltó un suspiro escuchando luego sus pasos que se alejaban y justo en ese momento un escalofrío recorrió mi cuerpo-
No puedo creer que haya sido tan cruel con ese chico Laila solo estaba intentando ser amable contigo – dijo apareciendo Cornie detrás de mí-
¡¿Eso te parece ser amable?! - respondí molesta- decirme en mi cara que estoy sola y que soy diferente, ahora resulta ser que soy más diferente de lo que pensaba solo porque leo libros que no leen las demás personas, que le pasa a ese desubicado! - solté molesta tirando mi libro contra la mesa-
No actúes así quizás realmente quería ser tu amigo y estaba tratando de encontrar una forma para establecer una conversación contigo y quizás conocerte más - está sentándose en la silla de al lado para hacerme compañía-
No me interesa hacer amigos ni conocer absolutamente a nadie tengo mejores cosas que resolver realmente tengo una vida muy ocupada..
Quizás si pudieras abrir tu mente y tu corazón un poco más allá y mirar alguna qué otras cosas, creo que podrías ver que tu vida no es tan oscura como la piensas Laila
¡¿Quién dijo que yo he dicho que mi vida sea oscura?! - solté molesta y más irritada aún- tengo a mi familia que es la única luz que tengo en mi vida, de resto creo que no tengo nada que agradecer más bien me gustaría terminar con esta misma lo más rápido que pueda
No puedes hablar en serio cierto - dijo Cornie un poco herida lo que me hizo bajar un poco la guardia- tienes que disfrutar cada minuto y cada instante de tu vida ya que no sabes cuándo y a qué hora será arrebatada, para ustedes los vivos es un placer todavía poder seguir continuando con sus sueños y con sus rutinas diarias, pero para nosotros los que no tuvimos aviso ni hora de muerte es frustrante y doloroso, no solo dejar a nuestras familias atrás sino todo lo que habíamos trazado para algún futuro
Lo siento Cornie, no quería decir ese tipo de cosas o darte atender eso solo estoy molesta porque no me gusta que las personas tengan un propósito oculto, y por eso mismo se acercan a mí odio ese tipo de personas con todo mi corazón me dan asco - en ese momento se sintió un golpe de unos libros cayendo al suelo como a dos estantes de donde nosotras estábamos, ambas volteamos hacia allá y nos miramos a la cara me atreví a dejar mi libro en la mesa e ir hacia donde había ocurrido en desastre-
Coloqué mi mano deslizándola por la madera del estante y cuando me asomé no había nadie solo habían cuatro libros tirados en el suelo cada uno con títulos diferentes, uno se trataba sobre los Poltergeist mientras que otro se trataba de las posesiones demoníacas, el siguiente era de entidades malignas y el último era sobre como un alma se vuelve una entidad maligna, este último me llamo muchísimo la atención y fue el primero que recogí del suelo lo examine abriéndolo pero no encontré nada extraño, los levante a todos y los devolví a sus respectivos lugares no sabía si era yo pero realmente sentía que algo andaba mal, volví a mirar a mi alrededor después de eso y no había más que estudiantes lejos de mí saliendo de la biblioteca
Cornie Tendremos que hablar luego - dije aún con mi mirada hacia ellos- siento haberte herido en algún momento, por favor avísame si logras ver algo extraño durante esta noche aquí - al decir esto último este me miró de forma interrogativa-
¿Por qué dices eso? acaso has notado alguien más aparte de mí?! – sabía que se preocuparía ya que ella no ha tratado con más ninguna entidad-
No lo sé siento que algo anda mal o quizás algo está por venir…
Está bien, no te preocupes estaré alerta toda la noche espero que descanses nos vemos mañana - está sonrío y desapareció corriendo entre los pasillos de la biblioteca, mientras que yo colocaba mi libro en su lugar me atreví a mirar nuevamente el sitio donde todos los libros habían caído, di una vuelta en su alrededor y no veía nadie no entiendo que está ocurriendo-
Cuando recogí mi mochila y me dispuse a irme noté que ya no quedaba nadie decidí marcharme, finalmente al salir por las puertas de la biblioteca di una última mirada hacia atrás buscando alguna respuesta o algo que se asomara ante mi vista para poderlo ver, pero ese no fue el caso
Estaba comenzando a anochecer, y esta era una mala hora para andar en las calles, no porque pudiesen robarme o raptarme esas cosas a mí no me dan miedo, mi madre siempre me dice "a los que más debes temerles no es a los vivos, sino a los muertos, porque son los únicos impredecibles" en cierta parte tiene razón pero para los ojos humanos lo indescriptible y lo que está fuera de lógica llegando a ser algo paranormal o fuera de lo inexplicable tiende A causar algo de miedo ya que este puede tener un resultado positivo como uno negativo
- ¡Mami, mami! - gritaba una niña de unos tres años llorando en medio de la calle - ¿Qué hace una niña de esa edad sola tan tarde?
Miré a mi alrededor, no había nadie todo estaba realmente tranquilo- hey pequeña -dije acercándome lentamente a ésta para no asustarla y me coloqué a su altura agachándome ante ella - ¿Estás perdida? – sonreí a lo que la niña me miró con ojos vidriosos y asintió, me atreví a sujetar su pequeña mano y se sentía que estaba tibia, seguramente llevaba mucho tiempo sola en medio de este clima tan frío- bueno …supongo que ahora procede buscar a tu mami realmente no? – me levante sin soltar su mano y el silencio se hizo y no supe que hacer, desde luego no se me daba muy bien tratar con las personas y ella era una niña inocente, por lo cual no sabía cómo establecer una conversación con ella y en este tipo de situaciones menos
Hey! -una voz me sobresaltó y provocó que voltease - ¿Qué hace él aquí? -No me esperaba encontrarte aquí - me respondió con una amplia sonrisa, ¿este tipo otra vez? realmente no se rinde …este llevaba una blusa ancha y suelta y colgado en su hombro izquierdo su mochila de entrenar, estaba algo mojado seguramente acababa de terminar con el entrenamiento de Básquet y tras ducharse había salido corriendo para llegar a su casa-
No es que sea adivina ni nada, simplemente soy buena observadora …pero aun así ¿le dio tiempo de ir a su entrenamiento estando en la biblioteca conmigo? sé que no fue por mucho tiempo, pero aun así me parece algo extraño realmente - ¿Es tú hermanita? - yo negué con la cabeza agacha volteando mi mirada
Se …se ha perdido –dije y la niña miró a Axel, y enseguida me soltó de la mano yendo hacia él y estiró los brazos para que éste la cargara entre sus brazos, acto que funcionó a la perfección pues en un par de segundos ya éste la tenía entre sus brazos-
Bueno pequeña, ¿y sabes dónde vives? - la pequeña asintió y señaló con su dedo índice hacia una de las calles, a él si le contesta conmigo solo se quedó nerviosa y llorando por lo menos ya sabe hasta dónde llevarla-
B-Bueno...yo me voy... - me excuse para continuar mi camino-
¿Por qué no vamos juntos y luego te acompaño a tu casa? no quiero que vayas sola a éstas horas de la noche - por un momento voltee a verlo y mis mejillas se tornaron rojas, pero como mis mechones tapaban mi cara pues no era perceptible o al menos eso digo yo, ya derrotada solo asentí y así fui con él y el silencio se hizo de nuevo mientras avanzábamos ya que no tenía nada que hablar con él-
Me alegro de haberte encontrado, quería hablar contigo otra vez - me dijo de repente, ¿me quiere buscar pelea delante de la niña acaso? - Quería pedirte perdón…
¿Perdón por qué? - pregunté alzando un poco la mirada - Por lo de la taquilla y por incomodarte
Pero tú no tienes la culpa sobre lo que paso en la taquilla, ese hecho no tiene nada que ver contigo o al menos eso tengo entendido
Bueno pero aun así ...quien te lo hizo fue uno del club de básquet y cuando me enteré me sentí mal, ya que no quiero que pienses que yo les ordeno o les enseño a hacer ese tipo de cosas -mi corazón comenzó a latir - parecías, un perro callejero- este sonrió en forma sarcástica y mi corazón se paró y rompió haciéndome pisar la realidad - lleno de heridas y desnutrido – y así mi moral el día de hoy cayó a lo más hondo de la superficie terrestre-
Pero que gracioso eres, ¿acaso te has comido un payaso? así que por fin me muestras tu verdadera cara no? – sabía que no puedes ser tan angelical como parecer ser
Este rio un poco dejándome sorprendida y me miro – Lo siento, me gusta hacer muchas bromas realmente tenías que haber visto tu cara – volvió a reír haciendo que lo mirara de malas ganas y voltee mis ojos para mirar en otra dirección, no me apetece tratar con locos ni en esta vida ni en otra-
Se hizo de nuevo el silencio hasta que llegamos a un pequeño parque, una vez allí la niña nos dijo que vivía cerca, así que Axel la bajo soltándola de sus brazos y tras dejarla en el suelo, se marchó y nosotros seguimos caminando
Ah, se me olvidó preguntarle...- recordé dando la vuelta para encontrarme con la niña, pero ésta ya había desaparecido lo que me dejo algo helada y con una mala sensación-
Seguimos caminando en completo silencio, no sabía de qué hablar con él y tampoco es como si lo deseara así, no teníamos nada en común y él es tan así …y yo soy así a secas
Cuando nos despedimos sentí cómo si alguien nos estuviese observando volví a voltear, pero no pude ver ni a nadie ni a nada después de unos segundos entré en mi casa y saludé a mi madre, al parecer mis abuelos no se encontraban en casa en este momento, algo propio de ellos ya que adoraban salir de noche decían que se sentían más libres, no es que mi madre no los dejara salir, pero se recordaban a sus viejos tiempos cuando se conocieron
Los días pasaron y no había mucho que contar ya que siempre era la misma rutina, yo siendo intimidada, yo viendo espíritus y ayudando a Cornie a revisar el instituto para buscar su regalo y memoria perdida, yo siendo la rara y el centro de los rumores
Uno de estos días en los que siempre era la última en salir me percaté de que el gimnasio seguía encendido, tenía curiosidad por ver cómo entrenaban, así que me acerqué ¿qué es lo que une a un equipo y los hace fuertes? me pregunté, tras asomarme por una de las ventanas traseras sólo vi a Axel Lee que estaba tirando a canasta sólo al parecer si debe gustarle mucho lo que hace, tenía algo así como un don para el deporte al menos el suyo es fructífero…
Mientras lo miraba de nuevo sentí que alguien más estaba en el lugar y no precisamente una persona, el lugar se había vuelto mucho más frío de lo que ya era y sentí como un escalofrió recorrió todo mi cuerpo, busqué a mi alrededor algo alguien, pero no vi nada entonces me percaté de que pequeños copos de nieve habían comenzado a caer la primavera estaba a la vuelta de la esquina, pero el frío y la nieve no parecían querer abandonarnos todavía
Al no notar nada grave o algo que pudiera hacerle daño decidí retirarme para ir a casa sin antes dar una última mirada a este, realmente hay algo aquí y está en el gimnasio, pero aún no se si debería preocuparme por eso o no
Al llegar a casa hice mis deberes para luego ir a ducharme y note que mi abuela estaba allí así que decidí comentarle la situación para así saber que hacer mientras tanto, o al menos sí debería preocuparme o no ya que nunca me había pasado algo así
¿Alguien estaba observando a ese chico? - preguntó mi abuela acercándose para sentarse a mi lado mientras yo bebía un vaso de chocolate caliente - ¿Y pudiste ver quién era? - preguntó de nuevo ahora en tono preocupado
No - negué con la cabeza mientras soplaba mi chocolate- pero no es la primera vez, el otro día también pasó lo mismo
Mi abuela se quedó en silencio mientras volteaba a mirar por la ventana, a fuera la luna iluminaba las oscuras calles teñidas de blanco - nieve -soltó mi abuela, yo la miré sin entender - verás - prosiguió mirándome de nuevo- cuando un ser humano camina sobre la nieve ¿Qué deja?
¿Huellas? - exacto, pero cuando la nieve vuelve a caer ¿qué pasa con esas huellas? - ¿Desaparecen? – conteste otra vez sin entender a que se refería o que quería llegar con el tema
Mi abuela asintió seria - al igual que la nieve borra incluso las huellas más grandes, la oscuridad de la noche puede ocultar hasta la presencia más poderosa hace falta un gran poder para saber ocultar el aura, y uno más grande para poder notarlo - con una sonrisa prosiguió - tienes un don muy poderoso, tu eres un lazo que comunica el mundo de los espíritus con el de los vivos, pero ten cuidado no todos los espíritus son buenos existen algunos son lo suficientemente oscuros como para esperar
- ¿A qué?
Mi abuela me miró y su mirada denotaba algo de miedo- a matar – dijo haciéndome sorprender un poco- ellos buscan un cuerpo con una gran fuerza vital y cuando lo encuentran, se meten dentro de él y destruyen su alma, la corrompen y se apoderan de éste y ese chico puede correr un grave peligro y tú también
Pero ¿Cómo puedo diferenciar un espíritu de un ser humano? no es como si pudiese ir tocando a todos para medir sus temperaturas o ver si desaparecen
Eres una Laila tu eres una Ross por lo tanto llevas mi sangre, lo sabrás en su debido tiempo cuando llego el momento indicado- me sonrió, se levantó y se fue-
Suspiré, dejé mi vaso a un lado apoyé mi mentón en la mesa y volví a suspirar nuevamente mientras en mi cabeza danzaban una lluvia de pensamientos y preguntas - ¿Una Ross? ¿Y eso que significa? – volví a suspirar y me levanté para recoger la cocina devolviendo cada vajilla a su lugar y al terminar subí a mi cuarto, para poder ducharme y cambiarme ya lista me tiré de espaldas en la cama y cerré los ojos- ¿Y si no quiero ser una Ross? - pensé en alto y pronto el sueño pudo conmigo, así quedé dormida
Varios días pasaron, y aunque estuve intentando buscar dicha presencia, ésta parecía simplemente haberse evaporado así que dejé de darle importancia quizás simplemente me estaba imaginando las cosas o lo mal interprete
El lunes tras acabar las clases fui como siempre a la biblioteca, tome un libro cualquiera y me senté en una mesa al lado de una ventana, la realidad es que no me gusta tener nada que ver con el mundo de los espíritus, prefiero evitarlo siempre ha sido así he intentado fingir que no los veo, aun cuando la realidad es que están por todas partes y por ello es muy trabajoso ya que algunos son tan …miserables o espantosos de apariencia que es imposible a veces disimular mis expresiones
La tarde caía y el sol comenzaba a esconderse tras la montaña de edificios que ocupaban la ciudad de New York, en medio de la lectura volteé a mirar por la ventana y estaba nevando de nuevo pero esta vez débilmente, las luces de la noche ya comenzaban a iluminar las calles así que decidí levantarme para volver a casa, pero fue entonces cuando pude darme cuenta de que algo no iba bien podía notar una presencia, aunque no parecía ser la misma que aquella vez
Miré a mi alrededor, pero no vi a nadie ni a nada iba a llamar a Cornie a quien no había visto en todo el día de hoy cosa que también me pareció algo extraña ya que ella no es así
¿Qué haces Laila? - preguntó la pesada que llevaba días sin molestarme, provocando que me sobresaltase- ¿Qué haces aquí? Pensaba que al fin me habías dejado en paz -Le respondí borde de la molestia-
Mira que eres mala -me dijo de manera sarcástica apoyándose con las manos en la ventana, no le presté atención y suspiré para recoger las cosas y así poder marcharme, la chica solo me miro un rato hasta que salí al parecer solo quería provocarme
Salí del edificio y caminé por entre las calles, los espíritus caminaban a mi alrededor camuflándose entre los vivos formando parte del mismo mundo que ellos, en realidad no tengo nada en contra de ellos simplemente intento evitar problemas muchos están aquí por error, otros porque son malos y los demás debido a que se niegan a abandonar este mundo, y esos tres tipos de espíritus necesitan un "interprete", un lazo que los una es decir, alguien como yo …si fuese ayudando a todos los espíritus que me piden ayuda mi vida sería mucho más caótica de lo que ya lo es
Cuando llegué a un semáforo me detuve junto a otras personas y me quedé mirando la luz roja, el tiempo pasaba y parecía no querer cambiar de color suspiré y alcé la cabeza hacia el cielo y entonces descubrí que el tiempo se había detenido, bueno más que detenido todos a mi alrededor parecían ir a cámara lenta ¿Por qué? de repente algo sacudió mi corazón, un dolor punzante sacudió mi cabeza y una voz tenebrosa parecía susurrarme al oído.
"No puedes escapar" – decía y abrí los ojos como platos, incapaz de moverme hasta que la bocina de un coche hizo que el tiempo a mi alrededor volviese a su ritmo normal, y miré hacia el origen de ésta observando a un camión enorme que se había parado en medio de la calle, y un gran grupo de personas se había acercado a chismosear
Caminé para ver también de que se trataba – ¡se los juro que estaba aquí! - decía el hombre señalando el suelo tras bajarse del camión- era pequeña y se cruzó de repente, le di y cayó al suelo - yo escuchaba atenta hasta que mis ojos se percataron de algo extraño, mirando a Axel quien estaba en el centro de una calle, con la niña de la última vez cosa que me pareció bastante extraño así que me acerqué
¿Ocurre algo? - pregunté desde la acera- Axel me miró y sonrió- parece ser que se ha vuelto a perder, me he ofrecido a llevarla a su casa otra vez - yo asentí y Axel tomo la mano de la niña y se dispuso a avanzar, yo volteé y comencé a caminar rumbo a casa hasta que oí como la niña rio por lo bajo, y eso me pareció aún más extraño haciéndome voltear y miré de nuevo al conductor
Todos murmuraban cosas como "debe estar borracho" "tiene alucinaciones", pero para mí había algo más esa presencia seguía presente pero no conseguía saber dónde, Al mirar de nuevo a Axel y la niña no pude evitar quedarme estática ya que la niña no dejaba huellas sobre la nieve del suelo, haciéndome recordar lo que había dicho mi abuela anteriormente "La nieve borra las huellas, la noche hasta la mayor de las presencias" ahí me di cuenta siempre estuvo cerca el espíritu era la niña y en verdad iba tras Axel Lee
Corrí lo más rápido que pude para alcanzarlos, pero en verdad había una gran cantidad de personas así que trate de abrirme camino entre ellas empujándolas
Oye señor.... - oí como llamaba a Axel y este la miró, se colocó de rodillas en medio de la calle y le sonrió- ¿Crees que Annie es una mala niña por perderse?
¿Qué? – pregunto extrañado- claro que no- Le respondió acariciando su cabeza- son solo cosas que pasan yo también solía ser así de niño
La niña sonrió tiernamente y colocó sus manos lentamente alrededor de su cuello - ¿señor usted me quiere?
Claro eres una niña muy tierna, me gustaría tener una hermanita igual que tu- Le contestó sin dejar de sonreír, este idiota-
Entonces -la sonrisa de la niña desapareció, su rostro se volvió sombrío y sus manos comenzaron a estrangularlo con fuerza haciendo que este se retorciera tratando de soltarse de su agarre con sus manos-
La niña estaba rodeada por un aura negra y pesada, sus ojos rodeados por una sombra negra que dejaban escapar de entre sus lagrimales pequeños bichos negros como hormigas, allí me di cuenta de que Axel no podía escapar de sus manos, estaba inmóvil e indefenso ante ella y se notaba que cada vez le faltaba más aire
Corrí hasta ellos llegando por fin - ¡Basta! – grité y la niña me miró, quedé estática ante su mirada-
Márchate -Susurró en voz baja de forma espeluznante mientras lo seguía asfixiando, me armé de valor y avance más hacia ellos, pero un coche se aproximaba hacia nosotros así que sujeté a Axel de la parte trasera de su blusa y tiré de él, ambos perdimos el equilibrio y fuimos golpeados por el coche, a la vez que el espíritu parecía comenzar a desaparecer agónicamente, desde el suelo no pude ver cuál fue la razón, solo sentía que mi cuerpo dolía y mis ojos se cerraban