Capitulo 1
¡Dios llego tarde! ¡Llego tarde! - gritaba estresada mientras estaba con el cabello aún revuelto y mojado bajaba a toda prisa las escaleras, y encima en la vuelta de las vacaciones de invierno-
Estaba acabada, no había peor forma de comenzar el nuevo trimestre que llegando tarde a mi primer día, la noche anterior me la pase en mi habitación mirando películas y series hasta tarde mientras comía uno que otro dulce, ¡amo mucho los dulces! Y era mi último día feliz donde estaría libre totalmente y quiera disfrutarlo al máximo, pensé como siempre que, si me despertaría a la hora correcta sin importar el sueño que sintiera, pero al parecer no fue así
Desperté en mi cama gracias a la luz del sol que se asomaba por mi ventana cosa que se hizo extraña pero aun así sin levantarme, un último y rápido pensamiento paso en mi mente …¿cómo salió el sol si aún no es la hora? Eso se ayudó a saltar al momento de justo ahora donde me vuelvo loca
Me levanté quitándome toda la pijama de encima y salí inmediatamente al baño para ducharme rápidamente para colocarme mi uniforme sin secarme aun poniéndome mis medias y zapatos al final, para bajar las escaleras rápidamente casi tropezando con uno de los escalones haciéndome tropezar un poco con mis propios pies aterrizando en el suelo ya al final del último escalón de esta
Entré a la cocina corriendo, cogí dos rebanadas de pan y las coloqué en la tostadora mientras corría a la sala de estar donde se encontraba un gran espejo grande y me dediqué a tratar de peinar y desenredar un poco mis cabellos color café, mientras quitaba algunas qué otras gotas de agua de mi rostro haciendo ver mis ojos del mismo color que mi cabello estaba tan estresada porque iba a llegar tarde en mi primer día y sentí una voz que me llamo sacándome de mis pensamientos
Cariño, ¿a qué viene tanta prisa? - preguntó mi abuela mientras, con un enorme bostezo, se sentaba en la mesa al lado de mi abuelo, quien leía tranquilamente el periódico-
El despertador no me ha sonado – o quizás no lo escuche… - el secador de pelo se ha roto, y llego tarde a clases siendo mi primer día - le contaba mientras corrí a la cocina rápidamente y cogía las tostadas recién salidas, las untaba de mermelada de fresa y me las llevaba a la boca, y si he dicho me las llevaba, es decir las dos a la vez si no, no me daría tiempo
Comer deprisa es malo, nunca vas a crecer - me recordaba mi querido abuelo mientras pasaba de hoja su periódico tranquilamente, mientras tenía en frente de el una taza de café oscuro caliente sobre la mesita de estar, no es que fuese alta, pero tampoco era una enana
Gracias abuelo por recordármelo - le respondí con una sonrisa forzada, mientras me sacaba las dos tostadas de mermelada de la boca para dirigirme hacia la nevera y bebía directamente del bote de zumo de naranja de la nevera - me voy - tragando todo el desastre de comida que había en mi boca, me coloqué mi mochila qué se encontraba en el sillón de color blanco hecho de cuero que estaba en mi sala de estar y salí de la sala de estar directo a la entrada - oh, se me olvidaba - volvía en la casa para entrar en la cocina y les lancé un beso-
¡Laila! - gritó mi madre bajando las escaleras con mi hermano pequeño en brazos - ¿ya te vas? ni si quiera has despedido de tus abuelos?
Bueno en realidad… -miré hacia atrás, y mi abuela sonreía -claro que lo he hecho - le sonreí a mi madre quién miró hacia la cocina y sonrió - bueno corre anda, ya llegas tarde Laila
Si adiós - me acerqué y les di un beso, tanto a mi madre como a mi hermano - me voy - dije saliendo de la casa y cerrando la puerta de una vez por todas
Cuándo miré hacia atrás observé a mi madre caminando hasta la cocina y se asomó disimuladamente por la ventana para verme marchar - crecen tan rápido - soltó en tono nostálgico, y mi abuela le sonrió, aunque ella no se dio cuenta de esto último
Tras salir de mi casa corrí como alma que lleva al diablo, y para el colmo de mis males, el instituto al que voy está como a treinta minutos a pie, pero aun así por suerte y mi gran rapidez conseguí llegar, pero noté que no había nadie en el patio ni en la entrada así que me apresuré a llegar a mi clase
Una vez ya estaba llegando arreglé mi uniforme qué constaba de una camisa blanca de botones con un lazo rojo que adornaba en mi cuello, mientras que abajo tenía una falda color verde a rayas del mismo color del lazo, y mis medias blancas hasta mis pantorrillas y unos zapatos colegiales negros
Mientras que mi cabello café lacio estaba revuelto y algo tieso por algunas partes dónde no logré sacar mi shampoo, ya con este último no podía hacer nada estaba totalmente enredado con mechones hacia arriba como si estuviera embrujado, y al no estar ya mojado del todo, su volumen se había incrementado mucho más de lo normal, haciéndome parecer un auténtico león, y no precisamente por la fuerza.
Antes de entrar a mi salón cerré los ojos y respiré profundo tomando ambas tiras de mi mochila preparándome para este nuevo curso que venía ante mí, podía ser un año mejor o el mejor como así puede ser el peor año de mi vida
Al entrar todo el murmullo que había oído desde el pasillo se detuvo, aquí vamos de nuevo… todos me miraban mientras yo caminaba por medio del pasillo con la cabeza agacha, y justo cuando pensaba que al fin había acabado mi suplicio, una zancadilla me hizo aterrizar en el suelo, otra estúpida broma ya veo que éste año no será diferente al pasado.
¡Hey Laila! ¿estás bien? te ves un poco muerta hoy chica- gritó entre risitas uno de mis compañeros de clases-
Yo no respondí simplemente permanecí en el suelo esperando poder levantarme, ya que no sabía si la broma había terminado hasta que volví a escuchar la voz de mis compañeros o mejor dicho de mis agresores
¡Perdón, mi pie cobró vida y actuó por sí mismo! es como si alguien hubiera tomado mi cuerpo hace un momento, ¿increíble no? -al parecer los viejos hábitos nunca cambian, suspiré de forma pesada sin subir la mirada aún, cuando realmente estas personas van a madurar o al menos olvidar lo que deben-
¿Vas a dejar que te sigan tratando así? -Preguntó en un tono de voz bajo produciendo un escalofrío desde la cabeza a los pies, de la misma altura que yo una chica de ojos marrones, pelo rubio, mirada vacía y piel pálida como una hoja
Yo la miré con el ceño fruncido y una mirada seria según yo – márchate, no quiero tener nada que ver contigo ahora, por favor… - susurré con rabia ya que este momento realmente no era uno de los mejores-
¿Perdón?! ¿que acabas de decirme Laila? - preguntó el chico que me había tirado, obviamente era más alto que yo de cabellos largos que llegaban hasta sus hombros de color cobrizo, y sus ojos eran color café al igual que los míos - creo que no te he oído del todo, quieres volver a repetir eso que dijiste justo ahora? – soltó divertido-
Laila, no puedes dejarte intimidar, defiéndete - me respondió la chica con el ceño fruncido también yo solo cerré los ojos y no le presté atención, me levanté y sacudí mi ropa suavemente - Nada, Bruce… - le respondí tímidamente caminando hasta mi pupitre posicionado en mitad de la clase, justo en el centro de todas las miradas.
La chica suspiró pálida suspiró y lo miró con odio, mi compañero rio y volvió con su grupillo, y yo simplemente me dispuse a sacar mis libros y esperar al comienzo de la clase o mejor dicho el final de mis días
Cuando mi compañero llegó a su grupo no pararon de reír y susurrar cosas sobre mi… "en verdad se ve horrible" "no sé cómo puede una chica tan fea ser considerada una mujer" "no me extraña que sea capaz de ver cosas, seguro los alíen la confunden con una de ellos"
A decir verdad, esos comentarios no me resultan ofensivos más bien son un alivio para mí, ya que me demuestra que un mundo es mejor que otro o eso digo yo …no creo que deba darles importancia sólo buscan una forma de pasar el rato al igual que el año pasado
Al ubicarme en mi puesto mire hacia los lados de este notando que la mirada de mis compañeros vecino me evitaba como si les diera asco y otro miedo, y yo que pensaba que este año sería diferente… pase el resto de mi clase sin hablar o establecer alguna relación con nadie, todos hablan entre todos o hablaban con sus compañeros de al lado, pero para mi suerte no fue lo mismo
Me dedique a tomar mis audífonos con mi teléfono a escuchar música en algunas pausas, mientras Bruce con su grupo de ignorantes me lanzaban uno que otro papel echo bolita o en forma de avión hacia mí, cayendo en mi mesa acumulándose un poco será mejor ignorarlo ya que si los quito ahora lo provocare a que venga inmediatamente aquí a molestarme de nuevo
Así pasé el resto de mi día sin contar el resto que me faltaba y sin dejar de contar las horas y hasta los minutos que me faltaban para poder irme de aquí, pero al final de esta clase que vi recientemente todos corrieron al gimnasio para la clase de educación física, dejándome totalmente sola en el salón de clases siendo yo fui la última en salir, aproveché de acomodar mis cosas y poner un poco de orden
Deberías haberte enfrentado a ellos, realmente no logró comprender cómo te puedes dejar abusar por personas como ellos, tienes que aprender a defenderte cuando le darás un fin a esto?! - me decía la chica molesta conmigo mientras yo seguía caminando ya lista con todas mis cosas hacia las afueras del salón de clases - son un par de idiotas - no se lo negué está en toda su razón - si fuese por mí ya los hubiese machacado los estuviera muriendo a todos a golpes sin dejarlos levantarse del suelo - en mi interior me reí por sus tontas palabras haciéndome sintetizar un poco por la simpatía, pero no dije nada, la chica siguió hablando hasta que al llegar al gimnasio, el escándalo y griterío, la hizo callar buscando la fuente de dicha euforia
Al parecer el equipo de Básquet del instituto estaba jugando contra el equipo del instituto vecino - oh dios ya van noventa y cuatro a treinta y dos los están masacrando de verdad - dijo la chica acercándose a observar mientras yo también me acerqué un poco a mirar desde lejos
Nuestro equipo era uno de los más buenos y todo ella era gracias al capitán Axel ambos tenemos la misma edad, pero estamos en clases distintas él es completamente diferente a mí, es popular con una buena vida tanto personal como aquí en el instituto sin contar que es atractivo no me trae, pero no hay que negar que no es para nada feo ya que es un poco más alto que yo, sus cabellos son negros como el azabache con unos ojos cafés que dan unas miradas penetrantes
Pero de qué sirve tener un gran físico cuando tu personalidad no sirve o así lo creo yo, todo el tiempo está rodeado de toda clase de chicas sin contar que pareciera que tiene la necesidad de tratarse con todo el instituto cosa que no entiendo y ni quiero entender, lo detesto en todo su sentido que ser tan interesado
Sin darle mayor importancia voltee mis ojos y fui a mi clase, que sería fuera del gimnasio, no sin antes cambiarme dentro del lugar en los casilleros de los baños, esta vez mi uniforme sería una camisa blanca y un pantalón sedoso n***o junto unos zapatos deportivos blanco
Al estar lista salí del sitio para llegar y comenzar la clase nos hicieron dar veinte vueltas al campo dios hacía demasiado calor para eso, además ya yo había corrido esta mañana, deberían validarme la clase realmente estaba exhausta durante la clase y me paraba un poco para luego volver a continuar
Estuve sola durante toda mi clase bueno más o menos ya que esta chica rubia no deja de acosarme desde hace un par de meses o mejor dicho desde el año pasado completo, y todo porque se me ocurrió hablarle a solas siendo mi única amiga, pero ya no mas no quiero ser amiga de nadie por eso la ignoro y ya no le hablo en absoluto así todo es mejor estar sola si sigo así… al acabar la clase fui a las duchas ya que estaba echa un asco, tras acabar de asearme me cambié nuevamente teniendo una mejor apariencia y presencia que la que tenía antes
Esta vez sí peine mi cabello enredado sacando todo el shampoo y colocando mi uniforme correctamente esta vez, ya se me veía otra cara no me considero bonita, pero supongo que me veo un poco mejor, antes de salir me coloque un poco de bálsamo labial ya que sentía mis labios un poco resecos
Tocaba la hora del almuerzo así que caminé hasta la entrada del instituto y fui a mi taquilla para guardar mis libros y coger los de la siguiente hora, al abrirla miles de plásticos, basura, hojas, y de más cosas llenas de líquido pringoso cayeron junto a mis libros sin antes caer primero sobre mi uniforme y luego al suelo, y cuando todo iba tan bien cuando por fin había puesto un poco de orden en mi me sucede esto… a lo lejos pude oír un "¡Aaah, un fantasma!"
Cerré mis ojos un momento y respire hondo no dejare que me afecten este tipo de situaciones, me acerqué a recoger mis cosas colocándome de cuclillas entonces unas manos extras aparecieron sorprendiéndome un poco, ya que no eran unas manos pálidas tenían color y desprendían energía y tenía venas recorriendo allí también hasta sus brazos, alcé mi mirada escondida entre mis alborotados mechones de cabello ahora para visualizar quien era la persona supuestamente amable como para ayudarme ahora, y cuando lo mire por fin me quedé en blanco.
¿Te encuentras bien? déjame y te ayudo - me dijo Axel recogiendo mis libros también junto a mí, sin responderle aun ambos nos levantamos y me miró conectando su mirada con la mía durante unos segundos, hasta que volví a agachar mi mirada al suelo-
Seguro me veía horrible debe estar riéndose en sus adentros no necesito ser otro payaso más para alguien, cogí mis libros restantes de sus manos y tras hacer ese gran show ahí solo le hice un gesto con mi cabeza agradeciendo y salí de allí, me dirigí corriendo al baño tirando la puerta produciendo un fuerte estruendo sin importarme si había alguien adentro o no
Qué lindo, creo que te ha puesto nerviosa nuestro querido capitán Laila -rio la chica volviendo a aparecer ante mí, ¿cuándo me dejara sola por fin? esto realmente no me ayuda en nada –
¿Qué parte de todo esto es lindo? -pregunté dándome la vuelta hacia ella alzando una ceja algo molesta y fastidiada, quedando está en silencio continúe acercando la falda de mi uniforme al lavamanos-
Bueno, él te ha ayudado eso es muy lindo ya había paso un largo tiempo o quizás años desde que alguien hizo algo así ¿no crees? – rio nuevamente-
No lo es para nada créeme acabo de morir de la vergüenza sin contar como he quedado nuevamente – dije limpiando mi uniforme, hasta que entonces unos sonidos por parte de los cubículos me dejaron totalmente fría, unas chicas salieron de los cubículos y me miraron también miraron a mi alrededor para volver a verme-
"¿Ves? esa es la chica de la que todos hablan" "¿está hablando sola? " "¿Acaso está loca?"
Cuando estás se fueron suspiré cerrando mis ojos nuevamente pidiendo paciencia para mí y sobre todo paz mental, ya que una vez más he vuelto a dañar mi vida aquí en el instituto
Lo siento, si no me hubieras respondido creo que hubiera sido mejor …quizás sea mejor quedarnos como antes, es mejor si no me contestas igual sé que puedes escucharme y verme eso me hace feliz ya que fuiste mi primera amiga – sonrió- nunca te dejare sola igual – soltó feliz-
Al abrir mis ojos nuevamente miré a la chica con la que hablaba, luego miré al espejo ahí sólo se reflejaba una imagen que era la mía, mientras que la de una chica de aspecto retraído y sombrío con el uniforme hecho una mierda roto con agujeros y trozos de telas rasgados manchados de sangre, con su cabello igual de alborotado mientras que algo de sangre recorría su frente no… no estoy loca entonces, supongo que deben de preguntarse qué es la chica y quién es la chica que todo el rato me habla?
Yo desde pequeña puedo ver cosas, cosas que otros no ven, yo puedo ver fantasmas…
No te preocupes déjalo así, no es tu culpa Cornie… tu solo has sido amable conmigo ellos son los verdaderos imbéciles – termine de lavar mi falda para luego proceder con mi camisa quitándomela-
Sabes si yo estuviera viva realmente hubiera hecho algo no entiendo como aquí nada puede hablar o hacer algo – soltó molesta caminando de un lado a otro-
Eso da igual todos son así, ¿has visto acaso alguna diferencia durante todo este tiempo?, no ni la veras – suspire de forma pesada para verla a los ojos volteando hacia ella- más bien me hubiera gustado quizás nacer en tu tiempo creo que hubiera sido mejor, creo que me equivoque de época – reí un poco-
¡Oh linda! – dijo yendo hacia mi abrazándome por los hombros dándome un escalofrió de cabeza a los pies- créeme que si nos hubiéramos conocido en ese tiempo envejecería contigo y seriamos las mejores amigas
Claro si tan solo no hubieras muerto en ese accidente de bus escolar… - solté mi camisa exprimiéndola totalmente para luego ponérmela así húmeda-
Laila si te colocas eso así podrías resfriarte! – dijo mientras daba vueltas alrededor de mi- si te enfermas ya no podrás venir aquí por un tiempo y apenas acabas de empezar! – soltó molesta mientras me miraba-
No te preocupes no me pasara nada, además he olvidado mi suéter en casa así que no tengo más opción que salir así – ahora me dedique a lavar algunas partes de mi cabello-
No puedo creer como esas personas te hacen eso y pueden seguir tan tranquilas, es como si creyeran que lo que hacen es muy divertidos para todos …¿sabes? – se dirigió hacia mi acercándose a mi oído produciéndome un frio corporal sin contar el escalofrió- porque no me dices que les dé una lección? yo puedo encargarme de asustarlos – al instante sentí como su aura empezó a cambiar en sus pies siendo una oscura y tensa generando algo de tensión en el baño
No te involucres en asuntos de vivos cuando tú no lo estas, yo se resolver mis propios problemas Cornie así que no necesitas hacer eso – solté lo más seca y sería posible, no puedo dejar que se vuelta una entidad maligna ya que, si no sería un poco peligroso, ya que estas son capaces de mover cosas y hasta poseer o matar a alguien depende del sentimiento de venganza que posea-
¡No seas cruel conmigo Laila! – grito apartándose de mi para poder verme- sabes que apenas soporto que me ignores y ahora me tratas así, me harás llorar…
Créeme que si tu lloraras no te hablara como hoy en día y que también no hubiera absolutamente nadie en este lugar – a lo que ella rio a carcajadas para mirarme nuevamente feliz-
¿Debería hacer la prueba? sería algo interesante – al terminar con mi cabello me di la vuelta para verla-
Créeme que no porque todo recaería en mí, si creen que soy una especie de cosa rara – fui hacia la puerta tomando de la perilla-
Aun así, podría servirme de algo mientras estés ausente otra vez, estuve aburrida todo este tiempo mientras te esperaba – soltó yendo detrás de mí-
¿Aún no recuerdas donde dejaste el regalo para tu madre? – dije sin abrir la puerta aun ya que si la abría sería peor si los demás me vieran hablar sola-
No… aún no he descubierto donde está mi presente de san valentín para ella, ¿sabes a veces pienso si ella alguna vez se preguntara por eso? – se recostó de la pared mientras miraba sus manos- quien diría que el destino y el tiempo de vida de los humanos es impredecible, será el turno de cualquiera en cuanto menos te lo esperes …así como estamos aquí hoy mañana no lo sabremos
No te deprimas por eso Cornie ya veras, o encontraremos y así podrás cruzar en paz – sonreí- ya he vuelto así que puedo ponerme manos a la obra durante mis recesos y así recorrer todo el lugar con profundidad hasta lograr conseguirlo
Gracias de verdad, fue un honor poder conocerte ojalá hubiera más personas como tú, no sabes lo desesperante y aterrador que nadie puedo verte ni sentirte – sonrió de forma tímida mientras me miraba-
No hay de que, más bien debo agradecerte a ti por estar conmigo siempre desde que llegue aquí así que – en ese momento la puerta se empujó un poco más hacia el lado de adentro donde nos encontrábamos, como si alguien hubiera hecho presión del otro lado haciéndonos callar a ambas para mirarnos de forma seria-
Nos quedamos en silencio o mejor dicho me quede en silencio un momento con Cornie allí, hasta que gire la perilla de la puerta y salí del baño con está siguiéndome de tras al salir hacia el pasillo mire por uno de los extremos y no había nada ni nadie, alce una de mis cejas en señal de que estaba extrañada por lo que había pasado recientemente aquí en el instituto no habían más fantasmas que ella …a menos que alguien este por morir o quizás allá muerto en ese caso creo que es mejor irme de aquí
Cuando di un par de pasos hacia atrás di la vuelta para continuar por el pasillo, que esta solo ya deben haber entrado a clases supongo al cruzar hacia el otro extremo de este una persona alta me intersecto haciéndome saltar un poco por el susto
Al mirar de quien se trataba quede sin aliento, tratando de analizar la situación de hoy en día en general …definitivamente no es mi día o ¿qué le pasa a este tipo?
Lo siento no veía hacia donde iba – sonrió- ¿tú eres Laila Ross no? te he visto por un tiempo aquí – extendió su mano hacia mí- yo soy Axel Lee es un placer
S-si creo que ya te había visto, un placer – mire su mano y se la deje extendida pasando por un lado de el hasta que hablo-
¿Supongo que no tomas la mano de cualquier extraño? – dijo rascándose su cabeza de manera despreocupada- tranquila entiendo ese punto de vista – sonrió nuevamente, que tiene el con sonreír tanto? - supongo que estas apresurada ya que vas a clases no?
Si así es, hasta luego – di la vuelta y comencé a caminar rápido escuchando algo a lo lejos- nos vemos más tarde, ¡fue un placer Laila!
Pero que está pasando hoy en día este tipo se ha vuelto loco de verdad, ¿acaso de todo el instituto solo le faltó yo? o estará interesado en que le haga sus tareas y deberes? que descarado de su parte será mejor alejarme lo más que pueda de el
Pase el resto del día en clases cambiando de salón en salón, en algunos momentos parecía que Axel me buscara, pero yo me hacia la ciega que no le miraba ni lo veía así que solo me escabullía cuando veía que venía hacia mi o me buscaba con la mirada
Definitivamente este tipo está buscando algo que no se le ha perdido, no pienso servirle siendo un muñeco más para su juguetería y menos una chica más para su gran colección, mientras miraba por la ventana note que algo paso rápido por el patio del instituto, pero era pequeño de un color oscuro dirigiéndose a la entrada de este, cuando quise mirar mejor que era sentí un escalofrió detrás de mi haciéndome voltear
¿Qué sucede? ya sabes porque ese chico Axel te está buscando? – soltó emocionada, cosa que me hizo voltear los ojos y abrí mi libro tomando mi lápiz para escribir lo que pensaba al respecto sobre lo que me había dicho, no podía hablar con ella, pero al menos puedo escribirle así-
¿Cuál es su motivo para interesarse en mí?
Pues algunos compañeros de clase se burlaron de el pero por lo que presencie, dice que quiere conocerte un poco mejor ya que no entiende por qué dicen esas cosas de ti – sonrió mientras saltaba feliz- ves una señal quizás se fijó en ti –haciéndome reír llamando la atención de algunos de mis compañeros como por ejemplo Bruce-
Vaya! Ahora se ríe sola también cada día va mostrando más síntomas de que está loca – soltó divertido haciendo reír a unos que otros de mis compañeros, suspiré y volví a la hoja de mi libro respondiéndole a Cornie-
En otras palabras, está interesado en lo que le puedo ofrecer o hacer por él, ves te dije que es un imbécil no sé cómo te emocionas por algo así…
¡Eso dices tú no seas tan negativa! Que sabes tú si este año sea realmente diferente para ti Laila, quizás puedas conseguir a otros amigos a parte de mi quienes puedan estar contigo en todo momento – sonrió de forma dulce-
En ese momento borré todo lo que había escrito y volví a ver a la ventana, justo entrando otro profesor para dar su clase, pero aun así dejé mi vista fija allí, ¿yo tener amigos aparte de ella o mi familia? No yo paso ya no me volverá a pasar lo mismo así nadie podrá lastimarme…
Sabes …así sería bien, si cambiaras de ambiente un poco, ambas sabemos que no podre quedarme aquí para siempre y me hace sentir un poco mal dejarte aquí cuando me estas ayudando a cruzar al otro lado – sonrió para abrazarme por los hombros detrás de mi espalda- cuando morir algunas de mis compañeros y compañeras ascendieron primero que yo, no sabes que tan aterrada me sentí al estar sola en este mundo y cuando te fuiste de vacaciones, ya que cuando tú no estás y te vas no tengo con quien hablar ni que hacer
Al decirme eso me hizo pensar en lo que había visto hace rato en el patio, haciéndome abrir mi libro para tomar mi lápiz y comenzar a escribir mi pregunta para ella
Cornie has visto a alguien más durante ese tiempo a parte de ti aquí? – al leer mi pregunta esta me miro de forma interrogativa-
De que hablas Laila? Sabes que no hay más nadie a parte de mí en este instituto, todo este tiempo estuvo sola no he visto ni aun solo ser, y tampoco lo quiero ver si es algo terrible podría corromperme y nunca lograre encontrar el regalo de mi madre y menos poder cruzar al otro lado
Entonces si eso es así, que fue la cosa que acabo de ver hace unos momentos…