17 de Diciembre de 2018. Abigail. Daniel y yo bajamos las escaleras y una manada de tres simios corrieron a abrazarme, casi me estaban asfixiando pero es más que nada su muestra de cariño, o eso espero. En realidad no son simios aunque lo parezcan, solo mis primos, así que más bien son idiotas. No sé en qué momento perdí de vista a Daniel y cuando volví a encontrarlo estaba en la cocina cómodamente con mis padres platicando alrededor de la barra. Solo han hablado una vez: En la escuela antes hacían eventos de recaudaciones como fiestas de disfraces y ese tipo de cosas, entonces una vez mis padres decidieron ir a "apoyarme"—aunque en realidad iban a burlarse del disfraz que tenía que usar—y resulta que cuando fueron a verme Daniel me estaba molestando con mi adorable disfr

