Al llegar y ver la desesperación del cuñado, Min Seok sintió un mal presagio que azotó con sus esperanzas, mientras los doctores intentaban reanimar a Park Ho con los desfibriladores, Yu-Chul caminaba de un lado al otro en la sala de espera, con la cabeza en las manos o mordiendo sus uñas, nervioso, asustado. - ¿qué pasó? –dijo Min Seok, lleno de terror.- ¿qué le pasó a Parkho? Tomó por los hombros al inquieto muchacho para que detuviera sus pasos y lo viera a los ojos con esa expresión de dolor en su rostro. - Tengo miedo. –dijo Yu-Chul.- Parkho… él… despertó pero… cuando intentaba decirme quién lo atacó dejó de respirar y perdió el pulso… ahora lo están atendiendo pero yo… siento que me muero en esta agonía, hyung. Min Seok no pudo decir nada, con la misma expresió

