Min Seok iba saliendo de ver a un médico y mientras caminaba hacia su casa sintió que alguien lo seguía, podía sentir el peso de su mirada en la espalda, veía de reojo y ahí estaba él, tenía miedo de que lo agredieran o lo asaltaran, pero esa persona seguía detrás de él, caminó hasta llegar a un callejón que terminaba en un muro tan alto que no podía verle el final, sucio, rodeado de bolsas de basura vio hacia un lado la puerta blanca de la parte trasera de un pequeño restaurante creyó que sería su posible salvación, pero al darse vuelta vio con sorpresa al peli-n***o de orejas grandes que tanto amaba frente a él, se sobresaltó ya que no esperaba verlo y llevó su mano a su pecho tomando aire. - ¿qué haces? ¿Por qué me sigues? Vete, Suntae. –el mayor lo miró con el ceño fruncido,

