Elian golpea con fuerza su mano en su escritorio de fina madera. La sostiene alli no pudiendo deducidar que es lo que está pasando justamente por su mente. Haberla dejado irse y no seguirla hacia su habitación para ver cómo reaccionaba la rubia, era lo que más le estaba llamando la atención. Usualmente él iría detrás de ella, estaría encantado de seguir discutiendo con tal de tenerla enfrente algunos minutos más, sin embargo no había sido capaz, porque había sido tan boca floja de soltar que le interesaba, y justamente le había dado el pie a Olivia de que le importaba y eso era rebajarse hasta lo más mínimo, expresando prácticamente todos sus sentimos y como se sentía al respecto. Realmente se está maldiciendo ahora mismo porque se siente un completo enfermo, no puede con sus ansias de h

