Malcolm verdaderamente no lo esperaba y se sorprende de inmediato cuando la campanilla de su sensor indica que hay alguien en su piso. Por eso mismo se pone alerta quitando a la mujer que tiene encima de su cuerpo y toma el arma más cercana que yace sobre la mesa baja de living colocándose de manera apresurada sus boxer. Todavía está algo poco hábil para ese tipo de actividades sin embargo intenta entrenar, todos los días para ponerse a la par de su hermano mayor. —¿¡Que carajos?!— sisea tragando saliva y manteniendo sus labios entreabiertos. Elian sonríe alzando sus manos divertido, enseñándole que no lleva ningún arma y que no es absolutamente ninguna amenaza el hecho de su visita. Pero él no puede pensar lo mismo, solo tuerce su entrecejo y traga saliva maldiciendo el echo de haber

