Katrina Salí del consultorio con el rostro desencajado, el médico me recomendó esperar mi periodo y si no llegaba en la fecha establecida, hacer una prueba de embarazo. Las manos me temblaban y también las piernas, sentía que no podía mantenerme en pie. —¿Pasa algo? — Preguntó Ronnie preocupado por mi semblante. —No, todo está bien, solo debo esperar unos días y hacerme un estudio, pero nada de qué preocuparse —mentí, en realidad estaba aterrada. —¿Quieres ir por ese café? Si lo deseas, lo podemos dejar para otro día. —Lo siento Ronnie, creo que prefiero ir a casa a descansar, pero te prometo, que nos lo tomaremos otro día. —¿Me pasa tu número de móvil? — dijo guiñándome el ojo izquierdo en forma de coqueteo. —Está bien, te lo daré — Me dio su teléfono y le registré mi número, algo

