CAPÍTULO VEINTIUNO Thorgrin estaba en la popa del barco, mirando hacia arriba al cielo y observando cómo Lycoples se iba volandao hacia el horizonte, chillando, agitando sus alas, de camino a algún mundo lejano para llevar su mensaje a Gwendolyn. Thor pensaba mientras miraba cómo se iba volando. ¿La encontraría Lycoples? Y, si fuera así, ¿podría ayudarla? ¿Salvarla de cualquier problema en el que se pudiera encontrar? ¿Ayudar a reunirlos? ¿O ya era demasiado tarde? Thor se encogía de dolor tan solo de pensar que Gwendolyn estuviera ya muerta. A Thor se le rompía el corazón al ver que Lycoples se iba. Deseaba estar de nuevo en el cielo, a lomos de su dragón, corriendo a través de las nubes. Estar allí arriba le hacía sentir invencible, como si pudiera entrecruzar el mundo, como si pudier

