Estuvimos toda la tarde arreglando la habitación de Isaac, no era que tenía cosas que arreglar, era casi del tamaño de una casa de dos habitaciones. Solo estuvimos guardando nuestra ropa y las cosas Eve. En la noche llegaría la enfermera que estuvo ayudándome con Eve, habían cosas que aún temia hacer sola, ella era tan pequeñita y delicada. Cuando terminamos bajamos para comer, en la casa tenían empleados domésticos, ellos nos avisaron que la cena estaba lista. Eve se había quedado dormida, y una de las empleadas se ofreció para quedarse a velar por su sueño. Isaac y yo bajamos solos, el me tomo de la mano mientras bajábamos las escaleras. - Escucha, mi familia suele ser un poco entrometida- el me habla mientras bajamos, tiene su otra mano dentro de sus bolsillos, y su mirada está abajo-

