LA NOCHE DE LAS DECISIONES Andrew Recuerdo el momento exacto en que marqué el número de Yuri, con la esperanza de que cumpliera su palabra. Habíamos acordado que él se mantendría alejado de ella y que, si algo salía mal, me avisaría inmediatamente. Pero esa noche, su silencio en la línea habló más que cualquier promesa rota. —Yuri, ¿estás ahí? —pregunté, mi voz temblorosa por la ira y la decepción—. Te dije que no podías esperar, que si algo alguien le contaba, tu verdad sería peor para ti y tus intensiones con ella. Se lo tenías que decir. No hubo respuesta. Solo el eco de la línea inactiva. El silencio se volvió insoportable, y tras varios intentos sin éxito, colgué con la sensación amarga de que las cosas se habían desviado de lo acordado. —No cumpliste tu palabra, Yuri —mur

