JOSE LUIS
Estas tres horas se me han hecho las más eternas de mi vida, esa engreída no ha dejado de coquetear con todo el que le pasa por enfrente incluyendo mi amigo y los otros chicos que sirven y aparte se da el lujo de no dejar de mirarme cada que quiere, es tan tonto su sola presencia me exaspera.
Ella piensa que puede tener a todos los hombres a sus pies y la verdad es que está totalmente equivocada, ¿A caso se cree la última rosa del jardín?, será, yo creo que no, pero si es demasiado atractiva diría yo, solo que eso no significa que hay que hacer todo lo que ella quiera, también es cierto que pienso y quiero encontrar a alguien para estar permanentemente con ella no solo por una noche, si está claro que he estado con chicas por poco tiempo pero eso no ha sido solo mi decisión, yo no juego con ellas es un trato mutuo y eso indica que ni yo pienso jugar con nadie y tampoco quiero que alguien juegue con migo.
Lo que es definitivamente in negable es que no me ha gustado para nada el estar aquí, definitivamente no creo aguantar mucho apoyar a Rubén en este tipo de trabajo, pero no puedo negar que me pagaran muy bien y más por estas últimas horas gracias a ella. Aunque no necesito el dinero como otros ese es un ingreso extra a mi equipo y herramienta independiente lo cual me agrada mucho.
La verdad ya estoy exhausto esto definitivamente no es para mí, lo bueno es que ya casi se cumplen las tres horas, les llevare la última orden que pidieron y me desapareceré de este lugar, lo que me parece extraño es que esa mujer ni siquiera ha tomado prácticamente nada solo ordena para su amiga y socios si acaso solo se ha tomado una o dos copas, bueno, aunque eso no debería importarme…
-Aquí tienen señores, y disculpen yo me retiro así que a partir de este momento tendrán que pedir a alguien más que les atienda, que sigan pasando ustedes una excelente noche.
-¿José Luis en que te iras?
Rubén, ¿Qué le pasa porque me pregunta eso? ¿Y más aún delante de los clientes? Que además tiene cara de que están esperando una respuesta como si tuviéramos una conversación amena, lo miro algo molesto, ya que el aún se quedara hasta que todos se vayan y no me podrá llevar – olvide que llegue con él y no traje mi auto.
-Tomare un taxi, no te preocupes Rubén, ¡Nos vemos después!
-¡Esta bien amigo!, descansa y gracias!...
-¡Buenas noches señores!, con permiso…
-¡Buenas noches señor!
La engreída me ve y siento como si su mirada me quemara, hace que me sienta incomodo, me giro y me dirijo a una habitación para cambiarme, me pongo la ropa con la que llegue, tomo mi teléfono, cartera y me voy…
Mientras espero que pase a un taxi, veo que se acerca un carro y se detiene justo poco delante de mí, y no puedo creer, ¿Es neta? ¿Esta mujer piensa seguir jodiéndo me la existencia?
-¡Vamos, sube!
-¡No gracias, no me subiré al auto de alguien desconocido, ¡está loca!
-¡Ay, ya vamos!, deja de hacerte del rogar y sube ya al auto que es tarde.
-¡Pero que engreída que es! En lo más mínimo me interesa hacerme el interesante con alguien como usted, ya que no me interesa para nada, así que mejor vaya siga festejando su cierre de negocio con su gente y a mi déjeme tranquilo.
A lo lejos se acercaba un taxi y lo detuve, pero antes de subirme volteé a mirarla.
-¡Buenas noches señora que disfrute su noche! -le guiñe un ojo y me subí al taxi.
De camino a mi casa voy sumido en mis pensamientos se que si acaso el recorrido durara como veinte minutos y no dejo de pensar en esa mujer ¿Por qué me molesta tanto?, ¿Sera que es de esas que no aceptan los incidentes y se quieren vengar a como dé lugar?
Al llegar le pago a la persona del taxi, le agradezco y me dirijo a mi departamento, sé que pronto podre tener uno más grande e incluso una casa.
Al entrar me tomo un poco de vino blanco el cual le caí muy bien a mi garganta mmm que rico.
ILEANA
Durante tres horas no deje de mirarlo se veía sumamente sensual, pero sé que lo que me atrae a él es su carácter, el que no me de mi lugar y cada vez que lo veo me ignore, pero te has en un reto que pienso alcanzar muy pronto, sé que tarde o temprano estarás debajo de mis piernas, pensé que sería hoy, que al subirte en mi coche iríamos a otro lado o bien a tu casa, pero no, me volviste a mandar a la mierda, pero vamos a ver cuánto te durara eso de hacerte del rogar, todos los hombres son iguales no hay diferencia entre ellas.
Y ya que él se fue no tengo nada que hacer aquí, pensaba en estar con alguien más si José Luis no me hacía caso, pero sinceramente no tengo ganas.
Tal vez otro día venga a verlo, debería investigar más sobre él, quizás su amigo me ayude con algo de información.
-Disculpa Rubén gracias por haber sido tan amable con nosotros esta noche al igual que tu amigo, fueron realmente serviciales con nosotros.
-Gracias, ustedes han sido muy generosos con la cuenta y las propinas y pues José Luis es una gran persona y un buen amigo al cual admiro.
Eso me dejo sorprendida ¿Por qué se expresa si de, el?
-¿Por qué dice eso?
-Los siento señorita, pero no puedo hablar más sobre la vida de mi compañero y amigo, gracias por haber venido a cerras su negocio aquí, me retiro que siga disfrutando de su noche…
-¡Buena noche!
Yo misma averiguare todo respecto a ese mal educado que tan prohibido se cree.
-Ok, amiga creo que ya nos debemos de ir…..
-¡Oh vamos amiga la noche aun es larga!
-¡Dije que ya nos tenemos que ir! Mañana tengo muchas cosas que hacer.
-A mí se me hace que te quieres ir porque el ya no nos atenderá…
-No digas tonterías y vámonos si….
-Está bien, está bien como ordene su majestad, pero me tendrás que acompañar dentro de tres días, porque no quiero venir sola y voy a cerrar otro gran negocio aquí, para pedir nuevamente que él nos atienda la verdad si a ti no te gusto a mí me fascino.
- Gina ya estas hebrea acaso, dices puras tonterías, vamos camina.
No sé porque pero me dio coraje que dijera lo que dijo, en el camino vamos escuchando algo de música, después de dejar a Gina, me dirijo a mi casa y como en toda la noche ese tonto no ha salido de mi perfecta cabeza, quizás si me hubiera dejado llevarlo a su casa, lo hubiera podido seducir y en este momento estaría entre mis piernas haciéndolo mío y así se me quitaría la necedad que tengo por él, sé que me atrae demasiado más que cualquier otro por el simple hecho de que él se hace el difícil, pero eso no será por mucho, estoy segura….
Al llegar a casa, me doy una ducha, después pongo mi pijama y me meto a mi cama.
-Mañana José Luis mañana comenzare mi plan y tu claro que caerás, serás mío y yo estoy segura de que te gustara tanto o más que a mí.