Capitulo III

3125 Palabras
-¡Vamos José Luis ayúdame! por favor, solo será por dos meses y solo unos cuantos días a la semana o los fines nada más. Rubén era un amigo de José Luis y habían estudiado juntos y trataba de convencerlo para que le ayudará son su trabajo. -Rubén tú sabes que yo también tengo mucho trabajo que hacer y que se me ara difícil cumplir con lo que me pides, dime ¿Quién me ayudara a mí? Rubén es dueño de uno de las cadenas de restaurantes más prestigiosas de la Ciudad el junto a su padre hacen un excelente equipo y han podido hacer crecer bastante la cadena en los últimos dos años. Solo que sus restaurantes también prestan servicio a personas muy prestigiosas de bar privado e incluso con otra clase se servicios como el de stripper y similares ustedes entienden. Olvide mencionar que todo servicio es de, alta calidad y está muy bien pagado, es solo la vestimenta que se usa la que no me agrada pues las mujeres prácticamente atienden sin ropa, una mini muy mini falda, mini blusa casi puro brasier, zapatillas con tacón demasiado alto y delgado perfectamente arregladas, y no se diga de los hombres algunos con camisa, pero súper ajustada otros sin ella, solo con pantalones súper ajustados con tirantes, zapatos cómodos sin calcetines, perfectamente arreglados. Todos los trabajadores parecen ser salidos de las revistas pues tienen que cumplir con ciertas características tanto físicas como intelectuales ya que a algunos clientes les gusta bastante conversar. A Rubén no le molesta al contrario le encanta atender a sus clientes personalmente y él no tiene pudor de vestirse así, en cambio José Luis tiene el doble de lo que le falta, así que no cree poder ayudarle en lo que le pide. Y eso sin contar con que esos eventos terminan muy de madrugada y él tiene que atender su trabajo desde temprano. -Vamos José Luis apóyame amigo, como dice el dicho “Hoy por mí, mañana por ti”. Tendrás a alguien que te apoye esos días en tu trabajo por si te desvelas demasiado, por favor no me hagas rogarte se un buen amigo y acepta -imploraba mientras hacía pucheros como niño chiquito. Y pensar que ese hombre era todo un empresario. -Está bien, está bien acepto, pero solo por dos meses no más y si en ese tiempo me surgen trabajos importantes no aras corajes si solo organizo y no asisto para atender lo mío. ¿Estamos Rubén? -si estamos mi querido amigo yo que tan importante es tu trabajo como el mío - ¿Y cuando empiezan a correr los dos meses? Este viernes mi estimado. -¿Qué, estás loco? Según tú cómo quieres que realice el trabajo si no se bien de lo que trata y aparte necesito dejar organizado todo lo mío. ¿A caso quieres que te renuncie antes de tiempo o haga el ridículo? -¡Nooo! Claro que no, ahorita nos vamos para tu apartamento o el mío y ahí te explico todo, vamos amigo no es nada fuera de lo común, básicamente es solo tener un buen trato con los clientes y saber complacerlos bien. José Luis lo miro con el ceño fruncido. -¿A qué te refieres con saber complacerlos bien? -Vamos amigo ¿Tú sabes? -lo miro confundido -bueno mi estimado me refiero a que el servicio sea agradable para ellos, que se les de lo que piden en cuestión de trato, bebidas y conversación. Vamos José Luis no pienses mal tú sabes que no aria nada malo fuera de mi ética profesional. -¿Pues la verdad? Si, confió en ti Rubén, eres mi amigo, te conozco y me has mostrado que eres comprometido y responsable, eso admiro mucho de ti, es por eso que te apoyo en todo lo que puedo. -Gracias Amigo, te lo agradezco y créeme que más que estresar te por ayudarme te vas a divertir. -OH, vaya. Ya entendí, vamos porque aún tengo trabajo que hacer. Toda la tarde estuvieron viendo el tipo de servicio que manejaban, las categorías, los menús tanto en bebidas como en comida, las personas que lo deben de atender ya que en ocasiones deben de hablar más de dos idiomas. En alrededor de tres horas su amigo le vacío toda la información hasta de los costos, horarios y formas de pago. Y al final Rubén le indico que también debía de tener expresiones sexis y sensuales de vez en cuando, que no estaría cometiendo ningún delito pues él era un hombre apuesto y soltero con derecho a darse esos lujos. El solo suspiro resignado ya no podía dar marcha atrás a la decisión de ayudar a su amigo. Al día siguiente su amigo lo intercepto en plena mañana para continuar con su capacitación, José para eso, pero por nada del mundo le quedaría mal a su amigo. A las tres de la tarde llego Erik un ingeniero que anteriormente ya había trabajado con él. A quien le había pedido lo apoyara en caso de que se le juntara algún trabajo con los servicios que ahora daría. De las tres a las cinco se la paso explicándole los trabajos que el realizaba dentro de la constructora y los que prestaba fuera, le mostro las apps que maneja para el diseño de planos y las herramientas físicas que se utilizan. Tanto le gusta a este hombre su trabajo que olvido la hora de comer. Era casi las seis de la tarde cuando recordó que no había comido nada aun… afortunadamente el chico si lo había hecho. Le indico si tenía alguna duda y él le dijo que no, pero de igual manera si se presentaba algo él le informaba y se resolvía a lo que el agradeció por su actitud se despidió. Rubén llego por él, por lo que sin más cerro su oficina y se fueron rumbo a uno se sus restaurants bar. Cuando llegaron ya los esperaba un chico guapo y elegante a la entrada con un par de uniformes. José Luis se quedó boca abierta y su amigo solo le guiño el ojo jalándo lo hasta un vestidor para cambiarse, él le dijo que se cambiara y que enseguida le explicaba, él se colocó el fantástico uniforme que le dejaba ver a cualquiera su perfecto cuerpo totalmente tonificado y agradeció que su uniforme contara con camisa, aunque estuviera demasiado pegada a su cuerpo. Dejo su cabello algo alborotado, pero le daba aire juvenil y sensual pues él se veía aún más joven de lo que era, desabotonando los primero dos botones de la camisa pues, aunque no quería eso le permitía estar un poco menos incomodo. Al terminar de arreglarse su amigo le dijo que esa noche seria su debut que la estría ahí para evaluarlo personalmente jaja – y después solo se bufo algo incomodo y le entrego un platillo de comida italiana para que comiera rápido ya que sabía que no lo había hecho. En punto de las ocho con quince minutos comenzaron a llegar personas ya fueran socios, inversionistas, contratistas, vendedores, etc. Eran tanto hombres como mujeres eso si todos se veían y escuchaban demasiado finos y elegantes, tanto que a él le comenzaba a picar la garganta pues siempre ha preferido convivir con personas menos críticas. Como era el nuevo, y realmente la sensación del evento pues su presencia era imposible ignorarla, tanto hombres como mujeres lo notaban demasiado y muchos querían que el los atendiera, el tiempo en aquel lugar pasaba demasiado rápido entre tantos clientes por atender, se terminaron las bebidas y los bocadillos el asintió a uno de los chicos que también atendía confirmándo le que el iría por ellos, y justo cuando se dirigía hacia ya choco con alguien y al darse cuenta de quien era, no podía creer que sus ojos se hubiesen cruzado nuevamente, era aquella mujer hermosa a la que casi tira aquel día, al verla no podía ignorar que se veía demasiado sexy y s****l así como andaba vestida, vestido de cuello alto color n***o de seda ajustado al cuerpo el cual se le veía increíble, zapatillas color plata de tacón delgado demasiado altas diría pero se notaba que las sabia manejar a la perfección. Él se sintió demasiado incomodo y no quería que lo reconociera así que se apresuró a disculparse. -Lo siento mucho, señora no la vi. Ella lo miro, haciendo más incómodo el momento para José Luis, así estuvo por unos minutos y eso termino fastidiándo lo así que decidió moverse para retirarse, aunque ella no le dijera nada justo cuando se estaba retirando ella lo tomo de la mano. -Dime, ¿Tu eres el del estacionamiento? -¿Disculpe? ¿Nos conocemos? Porque no recuerdo haber la, visto antes. Noto como fruncía el ceño... -Hace algunos días casi me tira, mientras yo salía de un estacionamiento y u……. -él no la dejo terminar… -Así, recuerdo que tropecé con una mujer demasiado arrogante y creída, ¿era usted? Es que no la recuerdo sinceramente, así que si me permite me retiro tengo mucho trabajo que hacer…. Sin que ella dijera nada el dio media vuelta y se fue, mientras pensaba en que no había sido buena idea el estar ahí. Después de que Ileana hablara con sus padres, estaba viendo que hacer ya que su madre le había puesto un plazo muy certero, para que buscara un hombre y se casara con el ¿Por qué diablos no comprendían que esa no era la vida que ella quería? Para desahogar el estrés que le causaba la insistencia de su familia, decidió acompañar a una de sus amigas a reunirse con uno de sus clientes y de pasada ella hacer labor de convencimiento y atraer más prospectos de inversión para su cadena hotelera. Al final del día ella siempre quería ganar hasta en sus descansos o distracciones y si había algo más que le importaba ahora aparte de sí misma era su negocio familiar y el hecho de que su padre la considerara más adelante para ser ella quien mandara dentro del negocio. Su amiga paso por ella, y para las ocho y media ya estaban en la puerta de entrada de uno de los Restaurantes bar más famosos de la ciudad. Cuando llego ya habían comenzado varias reuniones pues se encontraban varias personas conversando, con u vista ayudo a su amiga a recorrer el lugar para identificar a su cliente, pero en vez de eso se quedó observando a un chico que llamaba demasiado su atención, pues le recordaba mucho al que la había dejado hablando sola el otro día, pero vestido y arreglado así se veía algo diferente que para ella era más llamativo. Su amiga la saco de su trance indicándole que ya había encontrado a su cliente y juntas se dirigieron hacia él. Mientras su amiga trabajaba ella observaba el lugar y al que parecía ser su mayor atributo en ese momento. Observo como hablaba con uno de los chicos, y sonreía mientras realizaba su trabajo, definitivamente era el mismo hombre, y para qué negarlo se veía demasiado apetitoso. -He Ileana aterriza, olvídate de tu estrés y empieza a disfrutar de esta noche de negocios amiga. -Eso es lo que hago Gina, estoy observado y ya tengo a un prospecto para un buen negocio ya que me ha llamado mucho la atención. -Eso es amiga disfruta de la noche y como siempre sácale provecho en grande. Mientras pasaba el tiempo Ileana no le quito la mirada de encima, observo como muchas mujeres pedían ser atendidas por él, viejas alborotadas y resbalosas…. -Mira quien habla -le decía su subconsciente, pero ella era buena para ignorarlo… -Ya es tiempo de que note mi hermosa presencia, y saber si se acuerda de mí, -se dijo para sí misma, se levantó de su asiento y fue justo a la dirección en la que él se dirigía y bocas se colocó justo un poco delante de el quien al estar distraído en su trabajo al volverse choco con ella nuevamente, como la primera vez, noto que la observaba, y se alegró por ella misma ya que sabía que si recordaba quien era. -Lo siento señora no la vi -¿Cómo? ¿Cómo que señora?, ¿Acaso me veo vieja? -¿Tu eres el del estacionamiento? -¿Disculpe? ¿Nos conocemos?, Porque no recuerdo haber la, visto antes. Fruncido el ceño ¿de verdad no se acuerda de mí y me veo vieja encima de todo? -Hace algunos días casi me tira, mientras yo salía de un estacionamiento y u… Pero el mal educado no la dejo terminar de hablar nuevamente y la interrumpió. -Así, recuerdo que tropecé con una mujer demasiado arrogante y creída, ¿era usted? Es que no la recuerdo sinceramente, así que si me permite me retiro tengo mucho trabajo que hacer…. El idiota dio media vuelta y se fue dejándola sumamente enojada y sorprendida. Bien, si así quiere jugar, jugaría, tenía todos los recursos para ello y ya que se quería hacer el difícil, haría que se quitara esa coraza ridícula que solo usa para aparentar y lo tendría en su cama una, dos y las veces que ella quisiera. Se volvió para dirigirse a su lugar, su amiga al verla sonrió, y ella de inmediato le regreso la expresión para que no notara que estaba molesta porque por primera vez las cosas no le habían salido bien. · ¿Qué pasa? ¿Por qué esa gran sonrisa? · Acabo de pedir un de los mejores platillos que tiene este lugar junto con su mejor vino, para que festejemos nuestros logros amiga y no acepto un no por respuesta. Pero si ella sabe que a mí no me gusta comer en lugares así y mucho menos tomar cuando se supone estoy trabajando. · Está bien acepto festejar, pero con una condición. · Vamos Ileana, ¿Cual condición? -pregunto su amiga. · ¡Que lo que has ordenado te lo traiga aquel chico de allá! – le dijo señalando con la mirada en dirección al idiota que nuevamente la había ignorado. · Ok, está bien, veré que puedo hacer -dijo su amiga negando con la cabeza algo confusa. Al pasar la chica que estaba atendiendo su orden la llamo. · Disculpa Liz, es que mi amiga necesita que le hagas un favor, necesita que lo que te encargamos no lo entregues tú, si no aquel compañero tuyo. -dijo señalando a la dirección del mal educado, la chica siguió con la mirada hacia donde señalaba y sonrió. · Ok, le diré a José Luis, que lo quieren a él para que se encargue, pero debo decirles que hoy es su debut y al parecer todo el mundo quiere que el los atienda y no sé si podrá aun con su orden. · Les pagare cuatro veces más de lo que henos consumido ya, pero lo quiero a él. -Su insistencia sorprendió a los presentes, pero a ella no le importo… · ¡Está bien señorita solo deme un momento y enseguida estará aquí! Así que era su debut, por eso todo estaban queriendo acapararlo, ella lo hacía porque no estaba acostumbrada a que ningún mal educado la ignora así… Además, en su cara no podía tener mejor sonrisa ya que hasta el nombre de ese mal educado le acababan de dar, y era un nombre poco común para ella. La chica que las estaba atendiendo se acercó a José Luis, y le dijo algo él, la miro fijamente y asintió con la cabeza y una agradable sonrisa, ¿Qué le cuesta ser así de especial con ella?, ella podría pagarle más que bien, porque, aunque se haga el muy digno todos son iguales. Observo como él se dirigía hacia su mesa con lo que ordenaron junto con otro chico, que también era increíblemente guapo, -si a ese mal educado no se lo llevaba a la cama esa noche, a alguno de sus compañeros si -pensó. · Aquí esta lo que ordenaron señoritas -indico con una gran sonrisa… -Ileana noto como la misma de borraba cuando vio que era ella a quien atendía, ¿Pero que tiene en contra de ella ese hombre? Coloco las cosas en su lugar y muy a su pesar le dijo. · ¡Muchas felicidades por el cierre de su negocio, que cierre más por aquí!... · ¡Gracias! -Lo miro y le dio su mejor sonrisa, él se des coloco un poco y bajo la mirada un momento para después volver a subirla enseguida. · ¿Desea algo más señorita? · ¿Si! -pensó Ileana, y era aquí donde el entraba en su juego de seducción. · Si, que el resto de la noche solo atienda esta mesa, ya le indiqué a su compañera que pagare cuatro veces más lo que consuma y de igual forma dejare una cuantiosa propina. Noto como ponía cara de molesto, y a pesar de todo a Ileana le encanto su carácter retador que tenía, porque así le demostraba quien era ella. · ­­Pero, ¿por qué yo? Hay muchos más, yo tengo ya mucho trabajo, aparte en tres horas me retiro así que si ustedes se quedan más tarde yo no poder atenderlas. · No me importa, atiende nos tu y si no nos hemos ido en tres horas pedimos a alguien más y listo, y no crea que lo pido a usted por algo especial, es al contrario ¿comprendido? -el rostro de José Luis no reflejaba nada. · Ok, con su permiso. Si me necesita llámeme. Dio media vuelta y se fue, mientras que su amiga la miraba sorprendida. · ¿Qué pasa Ileana? · Nada, Gina, después te cuento. ¡Después nada ahora mismo me explicas que fue todos eso, ¿De dónde lo conoces? O ¿Qué tiene con ese joven? · ¡Nada, lo que pasa es que cada vez que me ve ese tonto me ignora y ningún hombre me va a tratar así… · ¿Ósea que todo eso fue por tu ego enfermizo?, no todos los hombres van a caer rendidos a tus pies deja de comportarte así. · No me jodas Gina vamos a celebrar nuestros logros y lo are a mi manera y punto. Sabía que Gina tenía razón, pero que podía hacer si era algo más allá de ella, le molesta que el la tratara así, y era algo que la jalaba hacia él, y eso la enfurecía más, así que respiro profundo y tomo un trago para comenzar a relajarse, porque algo le decía que esas tres horas se le aran largas debido a que tampoco acostumbraba a quedarse demasiado.
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