Terminó de guardar sus cosas y vio de reojo cómo Dongjunie salía del salón a paso rápido, haciendo que su cabeza comenzara a punzar por el estrés, porque de verdad no entendía a su mejor amigo en ese momento. Decir que su amistad siempre había sido llena de flores y color de rosa, era mentira, porque habían tenido peleas de diferentes magnitudes a lo largo de los años, pero nada que los dejara sin hablar más de tres días. Sehun había decidido darle un poco de espacio a Dongjunie, porque se le notaba bastante irritado con su presencia, como si él le hubiera hecho algo malo y realmente no comprendía por qué. Solo le había pedido unos minutos para poder ordenar sus palabras y después hablar sobre lo que había pasado, pero al parecer el castaño comprendió que no quería hablarle nunca más,

