El piso del área clínica y habitaciones reales estaba en caos, empleadas corriendo de un lado a otro para poder recoger los materiales que el doctor solicitaba para ayudar al príncipe con su presentación, la cual era bastante agresiva, debido a su edad.
Era verdad que se le enseñaba a los niños que podían llegar a presentarse a los ocho años, sin embargo, no era tan común el que se presentaran a esa edad. El promedio de edad de presentación era de diez a once años y aún así los efectos golpeaban fuertemente al niño o niña que lo presentaba.
― ¿Va a estar bien? ¿Por qué está tan caliente? ―preguntó en pánico Jiho, viendo a su hijo acostado en la cama del área clínica, intentando recuperar la respiración que le era arrebatada por su estado.
―Haremos lo posible para que mejore, mi rey. Se está presentando muy joven, por lo que los efectos lo golpean más―el médico colocó tela fría sobre la frente del menor, para contrarrestar la fiebre.
Haneul estaba bastante confundido en esos momentos, él no se había presentado tan joven y claramente la presentación no había sido tan problemática, pero su hijo pareciera estar muriendo en lugar de solamente presentarse.
― ¿Por qué cree que se presenta tan joven? ―preguntó mientras sostenía a su pareja, quien quería correr para abrazar a su hijo y no debían.
―Denme un momento, mis reyes. Solamente quiero estabilizarlo un poco y les explicaré un poco, por favor―pidió el doctor, haciendo que ambos adultos asintieran.
Se mantuvieron atentos a una distancia prudente, su hijo se encontraba inconsciente mientras el doctor intentaba bajar un poco su temperatura, al menos para que no se complicara a algo mayor.
El olor a leche de Sehun se había expandido por toda el área clínica, pasando por debajo de las puertas y llegando hasta las otras zonas, por lo que el instinto de ambos padres rogaban por poder acercarse, pero no debían.
Pasaron varios minutos y pronto el doctor les sonrió, acercándose a ellos.
―He logrado nivelar su temperatura lo más posible, me gustaría comentarles sobre esta presentación tan caótica.
Los adultos caminaron hasta los sofás que se mantenían dentro de la gran habitación, por lo que no se alejaron demasiado de Sehun, quien seguía dormido.
―Bueno, primero quiero explicar que el olor a leche se ha alterado por la presentación, pero no tardaremos en sentir el olor propio de Sehun, ya que este se ha desarrollado y se presenta en feromonas―explicó primero, haciendo que ambos padres se sintieran ligeramente emocionados, porque tenían mucha curiosidad sobre el olor de su hijo―También creo que es importante aclarar que el príncipe es un alfa.
Aquello hizo que ambos adultos sonrieran, no porque esperaban que Sehun fuera algo en específico, sino porque era lindo saber que tenían un pequeño alfa.
―Como pudieron ver, no hubo dolor en el vientre ni lubricación, por lo que es un alfa―el doctor contó igualmente feliz, dándoles un asentimiento a los reyes―Ahora, es de explicar su presentación tan temprana.
El doctor sacó su folder con diversos papeles, tomando uno de los exámenes que le había realizado al príncipe.
―Hice una prueba para conocer el estado de las feromonas del príncipe y tuvimos un resultado elevado al promedio dentro de una presentación sosegada, dato que llamó mi atención―mostró una de las páginas, donde salía una gráfica en rojo―Normalmente los niños que se presentan de esta forma, son alfas dominantes. Como usted, rey Haneul.
Aquello hizo que el pálido se sintiera ligeramente orgulloso, porque parte de su categoría había sido heredada a su hijo, aunque tampoco estaba muy contento con la reacción que el pobre había tenido que pasar.
― ¿Por eso le hizo tanto daño la presentación? ―preguntó Jiho, quien no tenía mucha idea de lo que hablaban―A Hannie no le dolió tanto.
―Es porque el rey se presentó a una edad más promedio, en donde pudo soportarlo mejor. En cambio el príncipe es más pequeño y los cambios emocionales bruscos pudieron debilitarlo y hacer que todo fuera más duro para él.
Aquello hizo que los padres se sintieran peor por cómo habían tomado las cosas el día anterior.
― ¿Es necesario que se quede aquí o podemos llevarlo con nosotros? ―preguntó Jiho, sintiendo una enorme necesidad de tomar a su niño y abrazarlo hasta que despertara.
―Pueden llevarlo, solamente coloquen paños fríos para que la temperatura no se eleve demasiado, aunque la presentación ya ha pasado.
En ese momento, un olor diferente comenzaba a expandirse por la habitación. El olor no era tan fuerte como el de leche anterior, sino que ahora tenía un alcance normal, pero todos prestaron atención por el cambio.
―Ow, el aroma del príncipe es a fresas y moras―dijo el doctor con una sonrisa enternecida, porque realmente olía muy bien y era un aroma bastante adorable y agradable―Muy frutal.
―Oh, mi niño huele hermoso―chilló bajito Jiho, apretando los labios con emoción.
―Bueno, cuiden a su alfa con olor frutal y traten de mantener la temperatura. Les daré unas medicinas para ayudarle a sentirse mejor pronto, porque estará muy cansado al despertar y es importante que le den de comer, tendrá mucha hambre.
Ambos adultos asintieron y cuando estaban a nada de levantarse, el doctor los detuvo.
―Oh, esperen. Algo que quería decirles es que el príncipe ya no tendrá necesidad de morder, al haberse presentado. Pero es probable que su amiguito, Dongjunie, sienta la necesidad de estar muy pegado a su hijo y viceversa, ya saben, por la conexión que tienen y las feromonas del príncipe.
Los padres estaban seguros de que el pequeño Dongjunie caería rendido ante el olor de Sehun, porque realmente el olor era muy agradable y de por sí ambos amaban estar juntos, ahora más que el peligro de mordida indeseada no estaba más y tenía un aroma llamativo.
―Tengan en cuenta esta fecha, normalmente sus celos serán irregulares cuando es pequeño, pero es importante estar al pendiente―señaló el doctor, haciendo énfasis en ese dato importante―Su celo no será como el de un alfa adulto, con búsqueda s****l, pero sí habrá fiebre y cansancio. Su lobo y él deben desarrollarse completamente, por lo que para esa preocupación queda tiempo.
Al finalizar con la conversación informativa, Haneul tomó a Sehun para poder llevarlo a la habitación y esperar a que despierte, para poder darle el desayuno que seguramente Minjoon les tenía preparado.
―Uh, iré a comentarle a Yejunie y Juwonie lo que pasó―dijo Jiho mientras se acercaba a su pareja y le dio un beso en la mejilla, la cual no estaba tan caliente―Si Dongjunie lo huele, no querrá dejarlo.
El alfa asintió, sonriéndole para después retomar el camino hasta la habitación, el omega corriendo al comedor, en donde seguramente estarían los demás.
Bajó y vio que el ambiente en el primer piso era totalmente diferente al que hubo en el tercero, pero era claro, ya que las empleadas tenían que ser discretas en situaciones como esa, siendo los reyes los únicos que tenían el derecho de comentar ese tipo de cosas.
Dio un paso dentro del comedor, la familia de tres viéndolo con sorpresa.
―Oh, buen provecho―comenzó, acercándose con algo de pena, porque había quedado un ambiente ligeramente incómodo después de la charla en la habitación.
―Gracias―agradecieron con una sonrisa tranquilizadora, para que no se sintiera tenso.
―Solo quería comentarles que mi Sehunie se ha presentado, es un alfa dominante―aquello hizo que los mayores lo vieran con los ojos bien abiertos, sorprendidos totalmente.
― ¿Qué? ¿Por qué se presentó tan pequeño? ―preguntó Yejun extrañado y preocupado, dejando los cubiertos de lado.
Dongjunie hizo lo mismo, angustiado porque en ese momento ya sabía lo que era la presentación y lo que podía implicar, en especial el dolor y sufrimiento.
― ¿Sehunie está bien? ¿Le dolió mucho? ¡Prometimos que nos cuidaríamos cuando alguno se presentara! ―se quejó el menor en voz alta, intentando bajarse de la silla para poder ver rápidamente a Sehun.
― ¡Espera Dongjunie! No puedes verlo aún, no ha despertado y tiene fiebre―lo detuvo Jiho, tomándolo de las axilas para que no corriera fuera del comedor y cargándolo―Tú y yo debemos hablar, cariño.
El omega rey se sentó frente a los padres, con el castaño sobre su regazo.
―El doctor nos explicó que Sehunie no tendrá esa necesidad de morder de nuevo, porque sus colmillos han salido a la luz y están más desarrollados―explicó.
No es que los lobos de alfa tuvieran colmillos grandes, como de un vampiro, pero sí solían tenerlos un poco más largos que los omegas o los niños comunes, por lo que ese crecimiento se había dado durante la presentación.
―Eso es bueno, realmente sentimos todo. Creo que no tomamos las cosas del todo bien e hicimos que Sehunie se sintiera peor―habló Juwon, recibiendo rápidamente una negación de parte de Jiho.
―Ustedes no tienen culpa de nada, nadie tiene culpa de algo, solamente es algo que pasó y no pudimos tener control de nada―suspiró el rey, dándole una sonrisa confortante a sus amigos.
― ¿Puedo ir a ver a Sehunie? ―preguntó Dongjunie, no importándole demasiado la conversación, solamente queriendo ir a ver a su mejor amigo.
―Aún no, cariño. Sehunie ha desarrollado su olor y no creo que sea buena idea que Dongjunie suba ahora, que mi niño está débil―aquello hizo que los padres comenzaran a aplaudir emocionados, porque el desarrollo de olor propio del cachorro era algo bonito.
― ¿Olor? ¿Es lo que explicó el maestro? ―preguntó Dongjunie interesado, intentando ver el rostro de Jiho, removiéndose sobre su regazo.
―Sí, es a lo que se refería el doctor―le contestó Jiho, acariciándole el cabello.
― ¿A qué huele Sehunie? ¿Huele rico? ―preguntó emocionado, sonriendo en grande mientras daba pequeños saltos, haciendo que Jiho lo sostuviera con un poco más de fuerza.
―Huele muy bien y sabrás el olor cuando lo veas, pero por ahora, es mejor dejarlo descansar ¿De acuerdo? ―el castaño suspiró ligeramente decepcionado, pero asintió, dándole una bonita sonrisa al mayor.
―Bueno, entonces lo veré mañana.
Dongjunie no podía dejar de pensar en que el olor de Sehun probablemente debía ser muy bueno y tenía muchas ganas de poder saber cuál era.
―Yo sabía que no eras un monstruo.