―Dentro de la historia, siempre se ha esperado a que el rey o reina de sangre busque a su pareja, para poder darle el puesto de rey. Sin embargo, como saben, el rey Jiho fue quien rompió la cadena que se había mantenido por años, desde ser el primer rey omega, como ser el primero en ser coronado sin tener una pareja a su lado, por lo que esa ley se abolió gracias a su mandato.
La alarma que el maestro mantenía para que sonara al finalizar la clase comenzó a sonar, haciendo que ambos niños se vieran con una sonrisa enorme, porque estaban emocionados por salir.
― ¿Hay alguna duda sobre el tema? ―preguntó con una sonrisa de lado el docente, porque claramente sabía que los niños estaban a nada de saltar de sus sillas para poder lanzarse a la piscina, pero quería molestarlos un poco― ¿Creen que es prudente una ronda de preguntas?
―Nos ha quedado muy claro, maestro. No creo que sea necesario una ronda de preguntas, verdad ¿Dongjunie? ―preguntó, haciendo que el castaño asintiera rápidamente, no dejando de guardar sus cosas en su mochila.
―Bien, pueden retirarse.
Ambos niños saltaron de sus lugares, dándole una reverencia apresurada a su maestro para después salir corriendo. No se dijeron ni una sola palabra, separándose para ir cada uno a su habitación para poder cambiarse la ropa y colocarse los bañadores.
La piscina había sido finalizada el día anterior, sin embargo, les habían dicho que tenían que esperar hasta el día siguiente, por lo que habían estado desesperados por lanzarse de bomba en la gran piscina.
El centro de piscinas del pueblo todavía estaba en construcción, porque en el centro habría más de una piscina, pero igualmente había avanzado mucho. El pueblo estaba emocionado por tener piscinas, por lo que el proyecto se intentaba avanzar más rápido.
Se colocaron los bañadores y las batas esponjosas, también las pequeñas maletas que habían armado para ese día. Se encontraron en el elevador y bajaron juntos, comenzando a hablar sobre cómo disfrutarían el estar en la piscina toda la tarde y que nadie podría sacarlos de ahí.
Habían colocado las sillas largas alrededor de la piscina, por lo que podían dejar sus toallas y cosas sobre ellas, para que no se mojaran.
La piscina estaba ahí, lista para ellos y sin estrenar por nadie, una tentación sin remedio que los llamaba sin darles trato.
― ¡Al agua! ―chilló Sehun mientras se quitaba sus chanclas de goma, lanzándose hacia el agua y cayendo de golpe, haciendo que el agua salpicara y Dongjunie soltara una carcajada, porque el agua había llegado hasta él― ¡Ven!
La piscina tenía una zona en donde sus pies podían tocar perfectamente el fondo, pero si avanzaban a la izquierda, comenzaba a hacerse más profundo.
― ¡Voy! ―dejó sus cosas en la silla también, tomando impulso para saltar y dejándose ir hacia el agua, cayendo al igual que Sehun.
Ambos sacaron las cabezas, riendo a carcajadas mientras comenzaban a lanzarse agua entre ellos, comenzando una pelea que no parecía tener fin, en donde ambos cerraban los ojos con fuerza para que el agua no entrara en ellos.
― ¡Ya, ya! ―chilló Dongjunie, pasando sus manos sobre su rostro para poder quitar el agua de su rostro y abrir los ojos finalmente.
Cuando el castaño pudo abrir los ojos, notó que uno de los alfas de la tropa que estaba cuidándolos en la piscina había quedado completamente empapado, no moviéndose de su lugar, porque ese era su puesto.
Dongjunie exhaló sorprendido, nadando hasta donde estaba Sehun para darle vuelta sobre el agua y que viera al hombre también, ambos sintiéndose realmente apenados por no haber tenido cuidado.
― ¡Hyung, discúlpenos! ―chilló Sehun mientras daba una reverencia, Dongjunie imitándolo―No nos habíamos dado cuenta de que estaba cerca de la piscina.
El hombre sonrió de lado y negó con la cabeza, viendo al castaño salir de la piscina rápidamente y tomando una de las toallas, corriendo para poder entregársela.
―Tome, hyung.
―No se preocupen, yo estaba muy cerca―le restó importancia mientras negaba, tomando la toalla y comenzando a secarse el rostro, porque goteaba por su cabello empapado―Quería preguntarles algo, pero no pensé que comenzaría una batalla de agua.
Dongjunie entró nuevamente al agua, colgándose en la espalda de Sehun.
― ¿Cuál era su pregunta, hyung? ―preguntó Dongjunie, curioso.
―Uh, bueno. Mis hijos están en el castillo, porque se quedarán una temporada, mientras reparan mi casa y ellos vieron la piscina por la mañana y querían entrar, pero les dije que no, porque es de la realeza―hizo una pequeña mueca, sintiéndose apenado por pedirlo―Entonces quería saber si mis hijos podrían entrar, si ustedes no lo desean no hay problema, igualmente no tiene que ser ahora.
Ambos niños se vieron entre ellos cuando el mayor terminó de hablar, ninguno teniendo problema con que entraran, solamente que no los conocían.
― ¿Qué edad tienen ellos? ―preguntó más por curiosidad que por información importante para tomar una decisión.
―Diez y doce.
―No nos molesta que vengan a jugar ¿Tienen una pelota de goma? ―preguntó, el alfa negando apenado, pero sonriendo por tener una buena respuesta―Podemos pedirle a papá una pelota de goma.
―Yo iré por la pelota de goma, muchas gracias por permitir que mis hijos jueguen, los llamaré cuando finalicen de jugar―dio una reverencia, dando un paso para poder ir a buscar una pelota de goma, pero la voz de Dongjunie lo detuvo.
―Pueden venir ahora, la pelota de goma es para que juguemos todos, así será más divertido―apretó un poco más sus brazos, los cuales estaban sobre los hombros de Sehun―Y hyung, debería cambiar su uniforme o se enfermará.
El mayor sonrió, asintiendo.
―Claro que sí, muchas gracias.
Sehun y Dongjunie pasearon por la piscina mientras esperaban a la llegada de los niños, el castaño manteniéndose en la espalda del más alto, porque era mejor nadando cuando llegaban a la parte más onda, además de que Sehun era más alto y podía tocar mejor el fondo durante más tiempo.
―Pequeño, eso eres―habló mientras seguían nadando tranquilamente, soltando una carcajada cuando sintió un pequeño golpe en su frente, recibiendo un zape del castaño.
―No eres tan alto, no es tanta la diferencia―se quejó, apoyando su barbilla en la cabeza contraria.
―Soy seis centímetros más alto que tú, casi diez―le hizo notar, porque no hace tanto se habían medido y se había notado su incremento de altura.
―Eso es porque eres alfa, antes éramos del mismo tamaño―intentó dar su punto, aunque aquello no dejaba de lado que era más pequeño, porque sí lo era―Yo soy más grande de edad.
―Por pocos meses―sonrió mientras lo veía de costado, intentando no romperse el cuello para poder verlo―Además, sabes que los omegas tienden a ser más bajos que la mayoría de los alfas y tú querías ser omega.
Dongjunie rodó los ojos, viendo sus dedos ligeramente arrugados.
―Sí, me gusta ser omega, pero eso no quiere decir que quería ser bajo. Quizá unos diez centímetros más serían buenos―Sehun soltó una carcajada al escuchar aquello, haciendo que las mejillas contrarias se colorearan ante la vergüenza, pero no se sentía molesto como tal.
― ¿Solamente diez?
―Sí, soy considerado, solamente eso pido.
Sehun iba a seguir molestándolo por aquello, pero en ese momento el alfa de la tropa que había sido empapado comenzó a acercarse, dos niños manteniéndose detrás de él, quienes caminaban con algo de pena y con trajes de baño listos.
―Príncipe y joven Kim, ellos son mis hijos. Lee Mingyu y Lee Wonwoo―ambos niños dieron una reverencia, notándose apenados―Wonwoo es alfa y Mingyu no se ha presentado aún.
Wonwoo era el más alto de los dos y se notaba que era quien tenía doce años de los dos, igualmente, su padre lo había señalado cuando dijo su nombre. Su cabello rubio brillaba bajo el sol y sus ojos cafés de ojos rasgados miraban atentamente a ambos chicos en la piscina, una sonrisa tímida acompañándolo.
Mingyu se notaba más tímido que su hermano, manteniendo una mano sobre su boca mientras los veía a ambos, escondiéndose ligeramente detrás de la pierna de su padre. Él tenía el cabello castaño claro, como su padre, siendo parecido a su hermano mayor.
―Un gusto conocerlos, nosotros somos Dongjunie y Sehunie―los presentó el castaño, bajándose de la espalda contraria―No sean tímidos.
― ¿Podemos jugar con ustedes? ―preguntó el menor de los hermanos, quien veía atentamente a los chicos, como si temiera que la respuesta fuera negativa.
―Claro que sí, solo que esta parte de la piscina es muy honda, por lo que es mejor que nos quedemos aquí―explicó Sehun, porque veía al menor de los hermanos pequeño y no quería que tuvieran algún incidente en medio del juego.
― ¡Gracias! ―chilló emocionado, dejando toda la pena de lado y lanzándose a la piscina, haciendo que ambos comenzaran a reír.
―Aquí está la pelota de goma, el rey me la entregó para que jueguen―detalló, lanzando la mencionada a la piscina, la cual era azul y suave.
Wonwoo entró poco tiempo después, bajando por los escalones para poder llegar nadando tranquilamente, porque a él no le iban mucho las bombas o clavados en las piscinas.
― ¿Quieren jugar con la pelota? Podemos hacer equipos―ofreció Dongjunie mientras sostenía la pelota, emocionado.
― ¡Sí! Yo quiero hacer equipo contigo―le dijo rápidamente Wonwoo al castaño, haciendo que él lo viera con sorpresa, porque no lo había oído hablar hasta ese momento.
Wonwoo olía a arándanos y otro sabor que no podía reconocer, era agradable.
―Oh, normalmente hago equipo con Sehunie―habló, viendo de reojo a su mejor amigo, quien mantenía la vista sobre ellos―Pero creo que podemos hacer equipo esta vez, será divertido.
Sehun apretó los labios a la distancia y pensó que no había nada de malo con estar en equipos diferentes por una vez en la vida, por lo que aceptó sin mucho remedio, acercándose a Mingyu para formar el equipo.