Fiorella. Agotador. Las cosas se habían puesto extrañas los últimos días, quería disculparme con Nadir por haberle gritado y los siguientes días que lo visite lo intente pero se negaba a hablarme, sus respuestas monosílabas me enfermaban, sinceramente no sabía que había hecho mal y hoy cuando vi a Sara tomarlo de manera tan amistosa… tan natural, me di cuenta de que nunca fui una prioridad para él, solo una opción. “Duele” Así que cuando al fin se digno a hablar conmigo, ya era tarde, estaba enojada y tenía una cita por la noche con un amigo de Abel, no sabía de donde salió ese amigo, pero quería intentarlo y Nadir ya no iba a decirme que hacer. -¡Mierda! Pensé que se desnudarían ahí mismo, es tan malditamente caliente.- Romina se abanica el rostro mientras exagera sus expresiones

