Nadir. “No eres un buen hombre” Las palabras de Fiorella se quedaron retumbando en el salón, esperando a que las absorbiera por completo, me dolía escucharlo, pero también la entendía, no iba a hacerle ningún bien después de todo, y ella no tenia que fingir que le importaba. La puerta de mi casa vuelve a abrirse y me preparo para encontrarme con el rostro lastimoso de Flor, pero en su lugar veo a Jad. -¿Qué sucede? -¿De qué hablas? -Tu pequeña chica, salió echando humo por la cabeza. -¿Qué haces aquí Jad?.- intento cambiar de tema. -Estoy aquí como tu abogado imbécil. La cabeza me punza. -¿Alguna novedad? -Si, en realidad sí, ¿recuerdas que mencione que sus padres trabajan para la policía? Pues de alguna manera descubrieron tus antecedentes, intentaron amenazarnos con eso

