Nadir. Mi preciosa Flor brillaba por encima de todos en este lugar, su andar, su sonrisa, todo en ella era perfecto. Mis ojos no podían estar en su lugar, era como estuvieran naturalmente atraídos por ella, solo entonces note su incomodidad, me preocupaba hacerla sentir fuera de lugar cuando ella era la mujer mas hermosa del maldito lugar. Cuando se levanto para irse un momento me quede mirando la carta, me preguntaba si habría helado de fresa para el postre, podría ver su emoción y verla comerlo también era un espectáculo que no quería perderme. -Pero quien tenemos aquí… si es nada mas y nada menos que el querido hijo del senador Bianchi. Me giro completamente para encontrarme con ella. La sobrina del presidente, Camila. Y mi examante. Me quedo en silencio mientras se acerca

