Capítulo XXXVII

1131 Palabras

—¡No amor la habitación de la niña no la vamos a tocar! Me costó muchísimo para que quedará así de perfecta. Le arreglamos una al niño. No pienso cambiar ni un tetero. ¡Compraré todo para él! Ya me hice ilusiones con una niña y la vamos a tener, así que recupérese pronto porque apenas me den luz verde te vuelvo a embarazar. —Diego había enloquecido, con el dolor tan terrible que estaba sintiendo lo único que le podía dar era una mentada de madre. Y si supiera que después que me dieran el alta vendría lo peor, habría mandado a regalar todo antes de llegar a casa para no torturarme viendo la habitación pensando que aún me faltaba otro hijo; Y es que hasta amamantar se había convertido en un calvario. Mientras el bebé chupaba yo tenía un pañal en la boca mordiéndolo y llorando del dolor co

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR